La participación de Emma Thompson en el thriller de acción y supervivencia “Muerte en Invierno”, dirigido por Brian Kirk, fue uno de los movimientos cinematográficos más comentados del año. Conocida por su trabajo dramático, la actriz sorprendió al público internacional al protagonizar esta historia filmada en las altas tierras escocesas, donde asumió un papel exigente en un entorno extremadamente hostil.
En el Festival de Locarno, Thompson describió las demandas físicas del rodaje: “me arrastré por el barro durante 12 horas”, señaló, remarcando que en la mayoría de las escenas no hubo doble y que tuvo que realizar acrobacias y movimientos complejos bajo condiciones climáticas adversas. Según afirmó, la crudeza del terreno superó cualquier preparación previa.
Además de lo físico, la actriz explicó el trabajo sobre la dimensión psicológica del personaje. La interpretación de Barb incluyó asesoramiento de especialistas en trauma y supervivencia; Thompson calificó el proceso como transformador, tanto en lo corporal como en lo mental, y destacó el peso emocional de un papel centrado en el dolor y la adaptación hasta los límites.
La logística del rodaje supuso un reto adicional: el equipo trabajó en localizaciones remotas y tuvo que ajustar el plan de producción según los cambios meteorológicos. Thompson destacó la entrega colectiva del equipo, afirmando que las jornadas, que llegaron a durar hasta 14 horas, aumentaron el desgaste pero también la cohesión entre los involucrados.
La crítica internacional valoró el resultado en pantalla. Sandra Hall, del Sydney Morning Herald, señaló que Thompson emerge del entorno caótico con una actuación creíble y conmovedora, en la que la actriz y el paisaje funcionan con efecto contundente. Leigh Paatsch, del Daily Telegraph, indicó que el esfuerzo descarnado de Thompson supera las expectativas sobre la actriz y constituye un motivo para que el público se mantenga hasta el final.
El guion, firmado por Nicholas Jacobson-Larson y Dalton Leeb, plantea una trayectoria en la que el paisaje y la amenaza externa actúan como antagonistas equivalentes. El crítico Mark Kermode destacó la fotografía de Christopher Ross por su aprovechamiento del escenario congelado e implacable.
En el reparto, Judy Greer asumió un papel distinto a sus trabajos habituales, interpretando a una antagonista inquietante, junto a Marc Menchaca y Laurel Marsden, que contribuyeron a sostener la tensión narrativa. Rodada en parajes remotos de Escocia que recrean la crudeza invernal de Minnesota, “Muerte en Invierno” se estrenó en salas el 5 de marzo con una duración de 97 minutos y distribución de BF Paris. El trabajo de Thompson fue reconocido con el Leopard Club Award en Locarno, consolidando un cambio de registro notable en su carrera.

