Indonesia inició la preparación de un contingente militar destinado a la Franja de Gaza como parte de la Fuerza de Estabilización Internacional (ISF), autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 17 de noviembre. El general Maruli Simanjuntak, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, confirmó que la formación ya está en marcha y se centra en especialistas en ingeniería y personal sanitario.
Simanjuntak informó desde el Palacio Presidencial de Yakarta, según la revista Tempo, que la capacitación de posibles fuerzas de mantenimiento de la paz ha comenzado, con énfasis en ingenieros y personal médico. También señaló que aún no hay fecha ni condiciones concretas para el despliegue; las necesidades operativas finales serán definidas por los coordinadores de la misión.
El general mencionó una estimación provisional de entre 5.000 y 8.000 efectivos organizados en una brigada, aunque aclaró que esa cifra está sujeta a negociación. El proceso incluye coordinación con el cuartel general de las Fuerzas Armadas y con el Ejército de Tierra para definir el personal requerido y preparar los recursos.
Según la televisión pública israelí Kan, el contingente indonesio podría ser el primero en desplegarse en Gaza y hacerlo en las próximas semanas, ubicándose al sureste de Rafá, en la frontera entre el enclave palestino y Egipto. De confirmarse, sería un hito en las relaciones entre Indonesia e Israel, que no mantienen vínculos diplomáticos formales.
La participación indonesia se enmarca en el plan de paz promovido por el entonces presidente estadounidense Donald Trump, denominado Plan Integral para Poner Fin al Conflicto de Gaza. El Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 2803, con 13 votos a favor y dos abstenciones (China y Rusia), que autoriza la creación de una Junta de Paz transitoria y el establecimiento de la ISF para supervisar el alto el fuego, desarmar a grupos armados no estatales y entrenar a una nueva fuerza policial palestina.
En septiembre, el presidente indonesio Prabowo Subianto declaró ante la Asamblea General de la ONU que Indonesia estaría dispuesta a enviar hasta 20.000 militares a Gaza si el Consejo de Seguridad y la Asamblea así lo decidieran, condicionando el despliegue a un mandato claro de Naciones Unidas.
El ministro de Defensa, Sjafrie Sjamsoeddin, confirmó en noviembre que el país había entrenado hasta 20.000 efectivos especializados en atención sanitaria y construcción, y subrayó que cualquier envío dependerá de la aprobación presidencial y de un mandato explícito del Consejo de Seguridad. La composición final del contingente será determinada por el presidente Prabowo.
El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Agus Subiyanto, explicó que la misión estaría liderada por un teniente general y organizada en tres brigadas combinadas, con batallones dedicados a salud, construcción, apoyo logístico y apoyo mecánico. Según el militar, el personal está siendo sometido a pruebas físicas y psicológicas rigurosas durante la selección.
Indonesia es uno de los principales contribuyentes a las misiones de paz de la ONU. Ocupa el octavo lugar entre 119 países aportantes, con más de 2.700 militares y policías desplegados en nueve misiones en territorios como Líbano, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Sudán del Sur y Sahara Occidental. Desde 1957, cuando participó por primera vez en la UNEF en Egipto, Indonesia ha desplegado más de 24.000 efectivos en 30 misiones a lo largo de casi siete décadas.
La propuesta ha generado debate. Analistas advierten que Yakarta podría quedar en tensión entre su tradicional apoyo a la causa palestina y el mandato de la ISF, que contempla el desarme de Hamás. Indonesia, país de mayoría musulmana sin relaciones diplomáticas con Israel, ha defendido históricamente la creación de un Estado palestino. Prabowo planteó ante la ONU la posibilidad de reconocer a Israel y garantizar su seguridad a cambio del reconocimiento de la independencia palestina.
Además de Indonesia, países como Pakistán, Azerbaiyán, Turquía y Egipto mostraron interés en contribuir a la ISF, aunque la participación turca fue rechazada por Israel. Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita declinaron participar en la fuerza.
El alto el fuego en Gaza, vigente desde el 10 de octubre tras un acuerdo mediado por Estados Unidos, Qatar y Egipto, sigue siendo frágil. Según el Ministerio de Salud de Gaza —controlado por Hamás—, la ofensiva israelí iniciada tras el ataque del 7 de octubre de 2023 causó más de 70.000 muertos palestinos.
El eventual despliegue indonesio sería uno de los más ambiciosos en la historia del país en operaciones de paz. Las autoridades militares indicaron que la fuerza estaría equipada con helicópteros, aviones de transporte C-130 Hércules y dos buques hospital de la Armada, y que su labor se centraría principalmente en la reconstrucción y la asistencia sanitaria más que en tareas de vigilancia policial.

