Noriega fue una pieza clave en el ascenso de Los Andes a la Primera Nacional en 2014 y tuvo dos etapas en el club de Lomas de Zamora: primero entre 2013 y 2015 y luego un regreso en 2020. En total disputó 126 partidos con la camiseta del Milrayitas y convirtió 42 goles, cifras que reflejan su peso en el equipo durante esos ciclos.
Durante la temporada de ascenso en Primera B, Noriega se destacó como uno de los goleadores del torneo: terminó como segundo artillero con 11 tantos, contribuyendo de manera decisiva al retorno del club a la categoría superior. En la campaña siguiente, ya en la Primera Nacional, volvió a mostrarse efectivo frente al arco y sumó 15 goles, manteniendo un rendimiento goleador en una división de mayor exigencia.
Consciente del momento personal y profesional, el delantero decidió poner fin a su carrera como futbolista y lo anunció mediante una carta publicada en sus redes sociales. En ese mensaje expresó su gratitud hacia su familia, y en particular hacia sus padres, a quienes reconoció por el esfuerzo que hicieron para que pudiera cumplir su sueño dentro de una cancha. También dedicó palabras de agradecimiento a su esposa y a sus hijos, además de a los compañeros y al cuerpo técnico que lo acompañaron a lo largo de su trayectoria.
Noriega valoró especialmente el trabajo del personal médico y de kinesiología, admitiendo que sin su intervención las lesiones podrían haber precipitado un retiro prematuro. Asimismo agradeció a utileros y dirigentes por su labor cotidiana, y reservó un reconocimiento para los hinchas, “los que le dan color y hacen grandes a sus clubes”.
En su despedida agregó un agradecimiento general a los clubes en los que jugó, admitiendo que en ellos —con errores y aciertos— siempre intentó dar lo mejor. Mencionó de forma especial a la gente de Los Andes y de Flandria, a quienes definió con afecto: “los amo”.
De cara al futuro, se espera que Noriega mantenga un vínculo con el fútbol y en particular con Los Andes: existe la posibilidad de que pase a formar parte del cuerpo técnico en las divisiones juveniles del club de Lomas de Zamora, lo que le permitiría transmitir su experiencia a nuevas generaciones. Su paso por la institución quedará recordado por los goles y por el protagonismo en un ascenso relevante, además de por la disposición a seguir vinculado al club desde un rol formativo.

