12 de febrero de 2026
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Tomás Etcheverry responde a críticas por ausencias en Corea

Tomás Martín Etcheverry, tal como figura en su documento y en la ATP, cumple su tercer año dentro del Top 100 mundial y busca recuperar el ranking que perdió —unos 30 puestos respecto de la posición que tenía antes de los cambios de hace dos temporadas.

El regreso de Waly Grinóvero como entrenador lo acercó nuevamente a la línea de base y le devolvió agresividad a sus golpes. Además de ajustes técnicos y tácticos, se trabajó el calendario, aspecto que motivó su ausencia en la primera serie de la Copa Davis del año frente a Corea del Sur.

– Comienzo de una nueva temporada y con Grinóvero, nuevamente, como entrenador. ¿Lo tomás como una continuidad, la segunda parte de una serie ya iniciada o es un nuevo comienzo?

– Lo definiría como un nuevo comienzo. Él me conoce y yo lo conozco a él; además incorporamos a Kevin (Konfederak) al equipo. Aprendimos mucho en el año y medio que estuvimos juntos, identificamos errores para no repetirlos. Venimos bien: el tenis mejoró mucho y me siento otro jugador dentro de la cancha, que era uno de los objetivos. Por eso lo siento como un nuevo comienzo.

– Se te vio jugando como hace un par de temporadas, más cerca de la base, siendo más contundente y dominando el juego. ¿Se volvió a trabajar ese estilo?

– Sí, cien por ciento. Ese es mi juego y debo desarrollarlo: mido 1,95 m y hay que aprovechar esas armas, con variantes. La idea es transformar mi juego en uno completo y versátil, poder salir de defensa y ejecutar el ataque correctamente.

– Algunos dicen que te falta maldad dentro de la cancha.

– (Se ríe) Sí, lo sabemos. Estamos trabajando para lastimar más al rival, buscando ese lado más agresivo dentro de la cancha.

– Se perdió ante Corea en Copa Davis, hubo diez ausencias y para el tenis argentino eso generó mucho debate.

– He leído muchas opiniones. La serie ya terminó y ahora hay que pensar hacia adelante.

– La idea de algunos es que alguien debió haberse sacrificado

– Es complicado. Cada jugador tuvo sus razones para no ir.

– ¿Pensás que hay que reunirse para coordinar esfuerzos y que alguno, por lo menos, vaya en este tipo de situaciones?

– (Se lo nota incómodo con el tema) Puede ir el equipo completo y se puede perder o ganar, no se sabe. Es fácil opinar después. No puedo hablar por los demás porque no conozco la situación de cada uno; yo sí hablé la mía con Javi (Frana) y lo entendió. Que no hayamos podido ir fue una lástima, una piedra en el camino. Ahora, pase lo que pase, tenemos que ganar en septiembre.

– Por tantas ausencias, Thiago Tirante debutó en Copa Davis y así los dos jugadores de La Plata ya jugaron en la Selección. Ustedes se conocen de chicos, entrenan juntos y han compartido mucho. ¿Qué sensaciones te genera?

– Muy lindas. Me puso muy contento por él, por cómo sacó el partido adelante. No es fácil ponerse la camiseta de la Selección y representar al país como lo hizo. Para La Plata, donde creo que somos los dos mejores tenistas que tuvo la ciudad, es muy importante: impulsa a las escuelitas y al desarrollo local. Thiago es amigo y me alegra mucho por él, por su familia y por el esfuerzo que hizo estos años.

– Recién comentabas que es muy pesado ponerse la camiseta argentina. ¿Te pesa a vos cuando jugás Copa Davis?

– En mi caso no. Lo mejoré y llegó a ser algo natural que me encanta. Para mí es la competencia más linda, aunque sabemos que a muchos les cuesta: requiere mucha fortaleza mental y no es para cualquiera.

– El año pasado reestructuraste tu equipo, ¿se pusieron una meta para esta temporada?

– Sí. Nos enfocamos más en el juego: volver a encontrar ese nivel de hace un par de temporadas y, desde ahí, crecer, porque sabemos que eso da resultados.

– ¿Dijeron, “tenemos que ir por acá, sin mirar el calendario” o están tratando de no jugar tanto y tener en cuenta los momentos de descanso?

– A mí me gusta jugar mucho, a veces subestimo la importancia del descanso, estar en familia y recuperar energía. Waly es muy bueno en eso, tiene claro el calendario y lo arma bien.

– ¿Sos un jugador con mucho desgaste físico en cada partido? ¿Bajás mucho de peso?

– Le doy mucha importancia a estar bien preparado y trabajo con un nutricionista que me indica hidratación y alimentación para evitar problemas. Si jugás cuatro o cinco semanas seguidas, el desgaste aparece y uno puede sentir falta de fuerza; por eso los buenos jugadores suelen jugar dos o tres semanas y parar. Es muy personal según la situación y el ritmo de partidos, pero el desgaste se nota.

– ¿El objetivo para este año es volver a ser top 30, pasar esa barrera y tratar de meterse entre los 20?

– Sí, quiero superar la barrera del 30 y no quedarme ahí. Para eso hay que volver a ese nivel primero y luego subir. Fundamentalmente hay que mejorar el tenis: es la única forma de que eso ocurra y de ganar torneos.

– Antes de tu regreso con Grinóvero, el año pasado jugabas un challenger en Cap Cana (República Dominicana) y lo sufrías. ¿Sentís que este año vas a llegar más armado?

– Me acuerdo de enfrentar a Jakub Mensik y que luego ganó Miami; fue una época dura. Ojalá este año llegue de otra manera; el año pasado lo pasé mal en ese tramo.

– Tenés dos giras de polvo de ladrillo y un sándwich de cemento en marzo: ¿dónde pensás que podés desarrollar tu mejor tenis y dónde obtener más puntos?

– Siempre me inclinó por el polvo de ladrillo. Mi evolución en cemento es clara y me siento cómodo, pero me falta dar todavía un golpe grande en una pista dura; no he conseguido unos 400 puntos en un solo torneo sobre esa superficie. El foco natural sigue siendo la gira de polvo, aunque confío en que el resultado en cemento llegará.

Su entrenador acompaña las expectativas del tenista platense, aunque para él su futuro estará más orientado a los torneos de cancha dura.

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