Stephen Graham y Erin Doherty, ganadores del Globo de Oro en enero por su trabajo en la serie Adolescencia, se reunieron en un estudio de grabación para conversar de manera distendida, lejos del ambiente de Hollywood.
La ceremonia de premios dio lugar al diálogo en el podcast Dish, donde ambos coincidieron en que el momento más memorable fue la celebración posterior. Recordaron especialmente el ambiente festivo y el encuentro con colegas.
Doherty mostró sorpresa por la presencia de figuras como Julia Roberts y George Clooney en la misma sala, y destacó que recibir el reconocimiento de artistas de renombre fue especialmente llamativo.
El reconocimiento internacional no ha cambiado su vida cotidiana. Doherty comentó que todavía se siente como una espectadora cuando ve que personas reconocidas conocen su trabajo.
Graham reconoció que le resulta extraño ser señalado por figuras importantes y explicó que no prepara discursos, porque prefiere que sus reacciones sean naturales. Ambos señalaron la espontaneidad y la humildad como valores importantes en su trabajo.
Un vínculo basado en la autenticidad
Su relación profesional y personal se consolidó tras años de colaboración. Doherty recordó el primer contacto telefónico con Graham, que le sorprendió, y destacó que el casting apostó por intérpretes con apariencia y actitud de gente común.
El entendimiento entre ambos fue inmediato. Graham valoró a Doherty como una de las actrices más destacadas con las que ha trabajado, y ella señaló que trabajar juntos ha sido un privilegio.
Vocación, formación y nuevos retos
En la charla también abordaron sus orígenes en la actuación. Graham señaló la influencia de un profesor en el teatro juvenil que cambió su forma de entender la expresión artística y le impulsó a dedicarse a la interpretación.
Doherty relató que un viaje a un festival de teatro en Bosnia, impulsado por un docente, fue decisivo para confirmar su vocación por la actuación. Ambos coincidieron en la relevancia de la formación pública y la diversidad de experiencias en el ámbito teatral.
Sobre proyectos recientes, comentaron la preparación de personajes en la serie Mil golpes. Graham describió la intensidad de filmar dos temporadas casi sin pausa y el efecto que los escenarios tuvieron en el trabajo.
Doherty explicó la investigación realizada para construir su personaje, Mary Carr, y la importancia de conocer la historia real de las bandas femeninas que inspiraron la serie.
A pesar del ritmo de rodaje y las exigencias profesionales, ambos mantienen su origen de barrio como referencia. Relataron que aprendieron habilidades para los papeles, como boxeo o técnicas de carterismo, y que se apoyaron mutuamente para superar las dificultades.
Rutinas, juegos y la sencillez como motor
En una ronda de preguntas rápidas, Doherty eligió la pasta con atún como plato reconfortante, mientras Graham mencionó un bocadillo de jamón ibérico con queso untable y las patatas fritas de su madre, respuestas que mostraron su perfil cercano y natural.
El tono distendido continuó cuando Doherty aceptó un desafío de malabares; admitió que tenía las manos temblorosas pero lo intentó, y Graham celebró su iniciativa.
Ambos destacaron como lección principal la importancia de atreverse y probar cosas nuevas sin dejarse condicionar por el éxito. Para Graham y Doherty, mantener la sencillez y la disposición a experimentar ha sido clave en su trayectoria.

