El Arco de los Enamorados de Torre Sant’Andrea, una de las formaciones rocosas más emblemáticas de Apulia, en el sur de Italia, se derrumbó por completo durante la noche del 14 de febrero, coincidiendo con el Día de San Valentín.
Según autoridades locales y reportes de medios, el colapso fue causado por la combinación de tormentas intensas, marejadas y lluvias torrenciales que afectaron la zona días antes.
La pérdida del arco provocó consternación entre la comunidad local y visitantes, que consideraban el lugar un destino romántico y una atracción turística destacada.
Formado por erosión de viento y mar a lo largo de siglos, el arco era un puente natural de roca caliza que conectaba dos pilares frente a la playa principal de Torre Sant’Andrea, en Melendugno.
Testigos matutinos detectaron la desaparición total del monumento natural después de jornadas de lluvia y viento; no se reportaron heridos, según informaron algunos medios.
Para la región del Salento, el arco representaba tanto un símbolo natural como un recurso cultural y turístico. El alcalde de Melendugno lamentó la pérdida, subrayando que se trata de uno de los atractivos costeros más conocidos de la zona.
Durante años el lugar fue escenario de propuestas, sesiones fotográficas y campañas publicitarias, consolidándose como un ícono del turismo romántico. Uno de los responsables locales del área turística calificó el hecho como una pérdida dolorosa para la comunidad.
Tormentas extremas y erosión costera acelerada
Especialistas y autoridades atribuyen el colapso a la erosión costera sostenida y al aumento de episodios meteorológicos extremos en el Mediterráneo, que han intensificado el desgaste de las formaciones rocosas.
Un experto consultado señaló que el calentamiento del mar incrementa la capacidad de la atmósfera para alimentar fenómenos meteorológicos más severos, lo que contribuye a eventos extremos.
La recurrencia de ciclones mediterráneos, conocidos como medicanes —como el ocurrido en enero— aceleró el deterioro de las costas y dañó infraestructuras en el sur de Italia. El alcalde destacó la necesidad de financiación para ejecutar planes de protección costera que hasta ahora no recibieron recursos suficientes.
Tras el derrumbe, las autoridades locales reclamaron mayor apoyo estatal y europeo para evitar que nuevas señales de degradación ambiental queden sin respuesta.
La leyenda romántica que atrajo a miles de parejas
La tradición local asociaba al arco con la promesa de amor eterno: se decía que las parejas que se besaban bajo la formación sellaban una unión duradera. Este mito contribuyó a que miles de parejas visitaran el lugar a lo largo de las décadas.
Italia bajo alerta climática
El incidente se enmarca en un contexto de creciente impacto climático en Italia, con fenómenos cada vez más imprevisibles y destructivos. En enero, un ciclón mediterráneo provocó olas de gran altura y vientos fuertes, causando inundaciones y daños en varias regiones del país.
En el mismo fin de semana del colapso, Apulia y otras zonas del sur permanecieron bajo alertas meteorológicas, con numerosas intervenciones de emergencia por inundaciones y desprendimientos.
Bomberos y servicios de rescate evacuaron familias en distintas regiones ante el desbordamiento de ríos y las lluvias persistentes; los expertos coinciden en que el aumento de la temperatura del mar está agravando la frecuencia y la intensidad de estos episodios.
La desaparición del Arco de los Enamorados deja una huella significativa en el litoral adriático, eliminando una de las imágenes más reconocibles de la zona dentro y fuera de Italia.

