El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este lunes a Ucrania a sentarse “rápidamente” a negociar con Rusia, en la víspera de una nueva ronda de conversaciones en Ginebra impulsada por Washington.
A bordo del avión presidencial, Trump dijo ante la prensa que espera que Ucrania acuda pronto a la mesa de diálogo. Describió las negociaciones como “importantes” y afirmó que el proceso “va a ser muy fácil”, señalando que Estados Unidos está dispuesto a facilitar el encuentro.
La cita en Ginebra sucede tras dos rondas anteriores mediadas por Estados Unidos en Abu Dhabi, que no mostraron avances decisivos. Aunque ambos bandos calificaron aquellos contactos como productivos, persisten diferencias profundas sobre la cuestión territorial, eje central del conflicto iniciado con la invasión rusa en febrero de 2022.
Trump impulsa una solución negociada y enviará a su principal emisario, Steve Witkoff, junto a Jared Kushner, como parte de la delegación estadounidense. Rusia irá encabezada por el exministro de Cultura Vladimir Medinski, y Ucrania será representada por Rustem Umerov, jefe del Consejo de Seguridad Nacional, acompañado por otros funcionarios.
Moscú exige amplias concesiones territoriales y políticas que Kiev rechaza, considerándolas equivalentes a una capitulación. Las posturas permanecen distantes respecto al estatus de los territorios ocupados y a las garantías de seguridad futuras.
En paralelo, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski advirtió el lunes que Rusia prepara un “ataque masivo” contra la infraestructura energética del país y dijo haber ordenado reforzar la protección de instalaciones estratégicas ante el riesgo de nuevos bombardeos.
Zelenski también se refirió a las negociaciones en Ginebra y sostuvo que Ucrania no debe “repetir errores y ceder parte del territorio” a Rusia, afirmando que no se pueden frenar las ambiciones del presidente ruso, Vladímir Putin, con “besos y flores”.
El Gobierno ucraniano insiste en que cualquier acuerdo sobre territorio debe decidirse al nivel de líderes, no limitarse a negociaciones técnicas, y mantiene que la soberanía sobre las zonas en disputa no es negociable.
La propuesta estadounidense plantea crear una zona franca en los territorios en disputa para permitir comercio libre como posible fórmula de compromiso. Ucrania subraya, no obstante, que mantendría la soberanía sobre esas áreas incluso en ese marco.
En el terreno, Ucrania apuesta por congelar las líneas actuales como paso inicial hacia un arreglo político. Rusia, en cambio, busca consolidar el control de todo el Donbás, incluyendo zonas que no ocupa actualmente dentro de la ofensiva iniciada en 2022.
Las conversaciones en Ginebra se desarrollan con posiciones contrapuestas y bajo la presión de una situación militar activa. La Casa Blanca presenta la ronda como una oportunidad para avanzar, mientras Kiev y Moscú mantienen exigencias que hasta ahora impiden un consenso sobre el futuro de los territorios en disputa. (Con información de EP y AFP)

