Las autoridades de Estonia dijeron esta semana que estarían dispuestas a acoger armamento nuclear de la OTAN en su territorio si fuera necesario, en medio de la escalada de tensión por la guerra de Rusia en Ucrania.
La afirmación la hizo el ministro de Exteriores, Margus Tsahkna, en el programa de radio Esimene studio. Señaló que no habría objeción a la instalación de ese tipo de armas en suelo estonio si la Alianza así lo decidiera.
Al referirse al contexto europeo, Tsahkna indicó que los debates sobre la contención nuclear en el continente han cobrado mayor relevancia.
Recordó que Estonia destina el 5% de su Producto Interno Bruto a defensa, una cifra que, según dijo, responde a las demandas del presidente estadounidense Donald Trump y al aumento de las inversiones militares en la región.
Tsahkna advirtió también que existe la posibilidad de que el presidente ruso, Vladimir Putin, contemple una invasión y la ocupación parcial de Estonia tras la guerra en Ucrania, lo que representaría un reto importante para la Alianza Atlántica.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajarova, restó importancia a las declaraciones y afirmó que no pueden tomarse “en serio”, añadiendo que “hay gente que tiene la obligación de responder por lo que dice”.
Tsahkna abordó además las diferencias internas en la política exterior estonia.
Criticó los comentarios recientes del presidente Alar Karis, quien había propuesto enviar a un representante de la Unión Europea a las conversaciones de paz entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania.
Consideró que esa sugerencia no debería ponerse a debate, pues la política exterior de Estonia debe basarse en una postura clara y unificada.
“Tenemos una línea de política exterior muy clara, elaborada en distintos foros y respaldada por la mayoría del pueblo estonio, prácticamente por todos los partidos del Riigikogu”, enfatizó el ministro de Exteriores.
La cuestión nuclear forma parte de un debate más amplio sobre la disuasión militar en Europa, donde en los últimos meses se han intensificado las preocupaciones por la seguridad regional y la capacidad de respuesta.
En ese contexto, Tsahkna sostuvo que Europa no debe descartar la disuasión nuclear en el marco de la OTAN y reiteró que Estonia está preparada para albergar armas nucleares aliadas si la defensa común así lo requiere.
El ministro de Defensa, Hanno Pevkur, ya había expresado una postura similar el pasado verano boreal, reafirmando la apertura de Estonia a la presencia de armas nucleares de la OTAN como parte de sus compromisos de defensa colectiva.
(Con información de Europa Press y ERR)

