22 de febrero de 2026
Buenos Aires, 22 C

Lake Isabel, de mina abandonada a playa exclusiva de Luisiana

A poco más de una hora al norte de Nueva Orleans, en Luisiana, se encuentra Lake Isabel: un lago de aguas azuladas y playas de arena blanca que se ha convertido en uno de los destinos más singulares del sur de Estados Unidos.

La apertura de este espacio privado al público representó un hito reciente para quienes valoran la naturaleza y el turismo ecológico en la zona.

Un paraíso natural abierto al público

Situado en Lake Isabel Farm, una finca de 422 acres en las afueras de Bogalusa, el lago nació a partir de una antigua mina de grava y arena. Un proceso de reforestación y restauración ambiental transformó la zona en un refugio natural que, según su propietario Anthony Sedlak declaró a Biz New Orleans en julio de 2025, pretende ofrecer “un lugar donde las personas puedan recargar energías, disfrutar de una belleza natural única en la región y conectar con amigos y familiares lejos del bullicio cotidiano”.

El agua proviene únicamente de manantiales naturales, lo que le confiere una transparencia y un tono azul intenso que contrastan con las playas de arena blanca. Este rasgo poco común en la región llevó al portal Travel + Leisure a describirlo como “la playa más hermosa de Luisiana”, además de subrayar la serenidad que brinda a los visitantes.

Para preservar el entorno y garantizar una experiencia exclusiva, la administración de Lake Isabel Farm limita el acceso diario a 85 personas, de modo que cada visitante disponga de espacio para disfrutar de las playas y las actividades al aire libre.

Historia y transformación de Lake Isabel

La evolución de Lake Isabel ejemplifica cómo un área afectada por la extracción puede recuperarse y reconvertirse en un referente de conservación y turismo responsable. Durante años el terreno se empleó para extraer arena y grava, lo que modificó profundamente el paisaje original.

Desde 2020 se llevó a cabo un ambicioso plan de reforestación y restauración ecológica con el objetivo de restablecer el equilibrio ambiental y crear un espacio apto para el ocio, la contemplación y la educación ambiental. “Hemos trabajado durante años para recuperar este espacio y convertirlo en un paraíso accesible para la comunidad”, señaló Sedlak.

La apertura al público se realizó por primera vez en el verano de 2025, permitiendo el acceso a residentes y visitantes que antes no podían ingresar. La próxima reapertura está prevista para abril de 2026, con entradas disponibles exclusivamente en línea. En la temporada anterior la finca operó los fines de semana y en algunos días adicionales según la demanda y el calendario de vacaciones de verano.

Experiencias y servicios para el visitante

Lake Isabel Farm ofrece opciones tanto para el disfrute individual como para eventos privados. El pase diario incluye acceso a diversas actividades y servicios: kayaks con chalecos salvavidas, una cancha de voleibol de playa, juegos de césped, un sendero natural de cinco kilómetros alrededor del lago, zonas de pesca, parrillas de propano y una plataforma de clavados.

Quienes buscan mayor privacidad pueden reservar cabañas solares equipadas con ventiladores, mobiliario y nevera portátil, pensadas para familias y grupos. En la temporada pasada la entrada costó USD 47 para adultos y USD 33 para niños y adultos mayores; los menores de tres años ingresan gratis.

Aparte de la oferta recreativa, la finca ya acepta reservas para eventos privados y planea desarrollar un alojamiento vacacional frente al lago. Los propietarios aspiran a consolidar el lugar como un destino ecológico de calidad, con opciones de hospedaje, gastronomía de kilómetro cero y un centro de eventos, alineado con las tendencias del turismo sostenible.

Artículo anterior

Milei, el caso Fate y el pronóstico económico del Gobierno

Artículo siguiente

Un año desde la desaparición de Lian Flores en Córdoba: avance de la investigación

Continuar leyendo

Últimas noticias