El presidente de Irán, Masud Pezeshkian; el jefe del poder judicial, Gholamhosein Mohseni-Ejei; y un jurista del Consejo de Guardianes formarán un consejo de liderazgo temporal para dirigir la República Islámica hasta la elección de un nuevo líder, tras la muerte del ayatollah Ali Khamenei en los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos.
Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, explicó en una entrevista con la televisión estatal que la constitución de este órgano será un proceso rápido, destinado a sustituir a Khamenei, quien había estado al frente del país durante 37 años.
La elección del nuevo líder supremo corresponde a la Asamblea de Expertos, integrada por 88 clérigos chiíes y actualmente en su sexto mandato de ocho años, tras las elecciones de 2024 que dieron como resultado una mayoría conservadora.
El gobierno iraní anunció que declaró 40 días de luto nacional por la muerte de su líder supremo.
Un portavoz del Consejo de Guardianes indicó que la elección seguirá el procedimiento establecido en el artículo 111 de la Constitución iraní. Añadió que, aunque el país está de luto, no existe ambigüedad en el marco legal y que la constitución prevé pasos detallados para la sucesión.
Khamenei falleció este sábado en su residencia oficial, que fue alcanzada por bombardeos atribuidos a fuerzas israelíes y estadounidenses en una ofensiva cuyo objetivo declarado fue presionar por un cambio de régimen en Irán.
Con su muerte se inicia ahora un proceso de sucesión que en casi 50 años de la Revolución Islámica solo se había activado una vez.
Las autoridades afirmaron que este ataque no quedará impune y reiteraron la declaración de 40 días de luto oficial, además de siete días festivos, en un contexto de incertidumbre tras la pérdida de varios altos mandos durante la ofensiva.
Reza Pahlavi, el hijo mayor del derrocado sha de Irán, reaccionó celebrando la muerte del líder supremo y calificó el hecho como el comienzo de una “gran celebración nacional” y un paso hacia un futuro más libre y próspero. Advirtió que cualquier intento por mantener el régimen está destinado al fracaso por falta de legitimidad.
En publicaciones en redes, Pahlavi describió a Khamenei como un dirigente responsable de graves represiones y sostuvo que con su muerte la era de la República Islámica ha llegado a su fin y será relegada al olvido.
El exiliado dirigió un ultimátum a las fuerzas de seguridad y al Ejército, instándoles a unirse al pueblo y a facilitar una transición estable hacia un nuevo período político.
Pahlavi insistió en que cualquier intento de dar continuidad al régimen está condenado al fracaso, ya que un eventual sucesor carecería de legitimidad y sería señalado como cómplice de los crímenes atribuidos al actual sistema.
También llamó a la población iraní a movilizarse en las calles, afirmando que la unión y la firmeza del pueblo permitirían alcanzar la victoria final y la libertad en todo el país.
(Con información de Europa Press)

