Durante décadas, dos acuarelas originales realizadas para una edición de 1903 de El libro de la selva de Rudyard Kipling colgaron en una vivienda familiar en Londres sin que sus dueños sospecharan su importancia histórica. La confirmación de que formaban parte de un conjunto de ilustraciones en su mayoría consideradas perdidas ha reavivado el interés por la iconografía de la obra y anticipa expectativas destacadas en una subasta próxima.
Al identificar el origen de las piezas, los miembros de la familia afirmaron que habían restaurado “una pieza perdida de la historia visual de El libro de la selva”. El hallazgo resulta especialmente notable porque, de las 16 acuarelas y un frontispicio encargados para la edición de lujo a los hermanos Detmold, solo se conocían otras cuatro supervivientes.
Las dos pinturas saldrán ahora al mercado a través de la casa de subastas Roseberys, que las ofrecerá el 10 de marzo. Cada obra tiene una estimación individual de venta de entre 15.000 y 20.000 libras esterlinas (aprox. USD 20.240–26.990).
La importancia de estas acuarelas aumenta porque el portafolio original, titulado Sixteen Illustrations of Subjects From Kipling’s “Jungle Book”, solía desarmarse para enmarcar sus láminas, lo que explica la escasez de ejemplares íntegros.
El redescubrimiento es casi fortuito, pero contrasta con la profunda influencia de los Detmold en la representación visual de las historias de Kipling. La editorial Macmillan & Co. había encargado las acuarelas para una edición limitada; con el tiempo, los ejemplares completos se volvieron raros y solo uno se conserva íntegro en la Library of Congress.
Edward Julius Detmold y Charles Maurice Detmold, nacidos en 1883, fueron considerados prodigios: expusieron en la Royal Academy con 13 años y recibieron el encargo para Kipling poco después, lo que consolidó su reputación en el circuito artístico británico. El proyecto de El libro de la selva fue su última colaboración: Maurice se quitó la vida en 1908 a los 25 años; Edward continuó trabajando como ilustrador especializado en la naturaleza y murió por suicidio en 1957 a los 73 años.
Las obras que se subastan están firmadas por cada hermano y reproducen momentos claves de la narración. Una, firmada “EJD” y atribuida a Edward, muestra a Mowgli junto a la pantera Bagheera, con un contraste entre la fragilidad del niño y la tensión del felino logrado mediante lavados texturizados. La otra, firmada “M DETMOLD” y atribuido a Maurice, representa un grupo de monos en la plataforma de las ruinas de Bandar-log, entre vegetación exuberante y frutos dispersos, subrayando la riqueza natural del relato.
La rareza de las ilustraciones originales de los Detmold incrementa el atractivo de la subasta: hasta ahora han sobrevivido solo seis acuarelas, incluidas estas dos; las demás piezas se encuentran en colecciones privadas, en el Museo de Historia Natural de Londres y en el National Trust del Reino Unido.
Recientemente, el National Trust exhibió en la antigua casa de Kipling en East Sussex la obra The Return of the Buffalo Herd, una de las restantes, lo que refuerza el valor patrimonial de estos originales. Lara L’vov-Basirov, representante de Roseberys, señaló que, dado que las ilustraciones impresas se apreciaban como obras de arte y a menudo se enmarcaban —desmembrando los portafolios—, la oportunidad de pujar por dos de las seis acuarelas originales conocidas es prácticamente única.
El hallazgo de estas acuarelas y su próxima venta ofrecen una mirada tanto al pasado del arte británico como a la construcción de la memoria visual de uno de los libros más célebres de la literatura inglesa.

