La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha propuesto la mayor liberación de reservas de su historia: 400 millones de barriles para contener el aumento del precio del petróleo provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, según fuentes citadas por el Wall Street Journal. La propuesta se presentó en una reunión de emergencia de los funcionarios energéticos de los 32 países miembros y supera con creces el mayor desembalse anterior, de 182 millones de barriles en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.
La decisión sobre la aprobación del plan está prevista para el miércoles, aunque podría retrasarse si algún país presenta objeciones, según las mismas fuentes. Para coordinar una respuesta internacional, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, convocará una videoconferencia con los líderes del Grupo de los Siete (G7) a las 10:00 ET, informó el Palacio del Elíseo.
La iniciativa responde a la casi total interrupción del tráfico en el Estrecho de Ormuz, la vía que conecta el Golfo Pérsico con los mercados mundiales y por donde circula cerca de una quinta parte del suministro petrolero diario. Los ataques de Irán a petroleros en la zona han paralizado en gran medida los envíos y han empujado al alza los precios. Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, el precio del crudo aumentó hasta un 40%, superando los 100 dólares por barril antes de descender esta semana; los inversores siguen atentos a las declaraciones del presidente Trump sobre la posible duración del conflicto. El precio del barril cerró el martes por debajo de 84 dólares, aunque combustibles como el diésel continúan encareciéndose.
Según el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, los países miembros mantienen 1.200 millones de barriles en reservas públicas y otros 600 millones en inventarios comerciales obligatorios, equivalentes a aproximadamente 124 días de suministro desde la región del Golfo. La agencia fue creada en 1974 tras el embargo petrolero árabe para fijar directrices sobre reservas mínimas y coordinar la liberación de crudo entre países aliados en situaciones de crisis.
Las liberaciones anteriores de reservas han dado resultados diversos. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, los desembalses sucesivos provocaron inicialmente una subida del 20% en los precios, al interpretarse como indicio de la gravedad de la crisis; no obstante, con el tiempo estas medidas contribuyeron a reducir los precios. Un antecedente considerado exitoso fue la liberación coordinada en 1991 durante la Operación Tormenta del Desierto, cuando el presidente George H.W. Bush ordenó la primera extracción de la Reserva Estratégica de Petróleo al iniciarse el ataque a Irak; la participación de los países de la AIE permitió que el crudo estuviera disponible y los precios cayeron más de un 20% en el primer día del asalto.

