Hoy se realizará la primera audiencia procesal relacionada con la abogada argentina Agostina Páez, quien se encuentra retenida en Brasil desde el 14 de enero por haber realizado gestos racistas hacia un ciudadano brasileño.
El episodio fue registrado por cámaras de seguridad y difundido rápidamente en redes sociales. Tras esa difusión y la presentación de tres denuncias penales por discriminación, la mujer, de 29 años, permanece con prisión domiciliaria en un departamento alquilado en Río de Janeiro, a la espera de la audiencia inicial.
Por los hechos ocurridos a la salida de un boliche en el barrio de Ipanema, la querella solicitó una pena que podría alcanzar hasta 15 años de prisión. La abogada defensora, Carla Junqueira, indicó que la extensión de la audiencia dependerá del desarrollo de la misma: puede concluirse hoy o continuar en otra fecha. Anteriormente había explicado a Infobae que la pena pedida responde a tres delitos y que la defensa trabaja para evitar el peor escenario.
En declaraciones a ATP Stream, Junqueira adelantó que, si el proceso se prolonga, pedirá la revocación de las medidas cautelares para que Páez pueda regresar a Argentina y continuar la defensa desde allí. También sostuvo que en Brasil hay 297 personas detenidas por este tipo de delito, en su mayoría ciudadanos locales.
La Justicia brasileña impuso como medidas cautelares el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de salir del país. Junqueira señaló que parte de la opinión pública considera que Páez tuvo trato privilegiado al responder con tobillera, ya que otros imputados están efectivamente encarcelados, y que la imposibilidad de regresar al país pudo haber sido una respuesta al clamor social. No obstante, afirmó que es poco frecuente que argentinos u otras personas extranjeras queden detenidas en Brasil por estos hechos, pues por lo general regresan a sus países.
Sobre las expectativas, la defensora dijo que, técnicamente, debería ser posible que Páez vuelva a Argentina y que la condena sería baja, aunque admitió que el resultado es incierto. La estrategia legal busca permitir su salida del país mientras se define su situación penal. Respecto a la eventual prohibición de volver a Brasil, aclaró que no fue una medida solicitada por la Fiscalía ni por la querella, aunque no descartó que pudiera surgir.
Mariano Páez viajó a Brasil para acompañar a su hija y describió su estado emocional como una “depresión profunda”. Indicó que a veces no responde llamadas durante dos o tres días porque no se levanta de la cama, y dijo que Agostina está recibiendo acompañamiento psicológico y psiquiátrico.
El padre expresó además su preocupación por la magnitud de la pena solicitada y cuestionó la falta de apoyo de autoridades provinciales: afirmó no haber recibido respaldo del Gobierno ni de Santiago del Estero. Señaló que solo mantuvo contacto con la Cancillería, que lo informó sobre el caso pero le manifestó limitaciones para intervenir directamente.
Hoy se definirá si la causa se eleva a juicio. En los días previos, Agostina Páez ofreció disculpas por lo sucedido, reconociendo que reaccionó de manera equivocada y aceptando las consecuencias. Según Noticias Argentinas, la Fiscalía y la querella expondrán sus conclusiones en la primera audiencia ante el Tribunal Penal número 37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte.



