25 de marzo de 2026
Buenos Aires, 21 C

Pulsera del MIT controla manos robóticas remotamente

Un equipo de ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrolló una pulsera inteligente capaz de rastrear y digitalizar con precisión los movimientos de la mano humana. Este avance permite controlar de forma remota robots y entornos virtuales, ampliando las posibilidades de interacción entre personas y máquinas.

El dispositivo, de tamaño similar al de un reloj inteligente, emplea ultrasonido para “ver” el interior de la muñeca. En lugar de usar cámaras o guantes con sensores, la pulsera integra pequeñas pegatinas ultrasónicas que generan imágenes detalladas de músculos, tendones y ligamentos bajo la piel.

Un algoritmo de inteligencia artificial procesa esos cambios internos y los traduce a datos digitales, identificando hasta 22 posiciones distintas de los dedos y la palma, lo que permite reconocer una amplia gama de movimientos complejos.

Según los investigadores, la pulsera aprende las particularidades del movimiento de cada mano y puede transmitir esas acciones a un robot o a un entorno virtual de manera prácticamente instantánea.

¿Por qué es diferente a otros sistemas?

Los métodos tradicionales de seguimiento de manos suelen presentar limitaciones importantes:

Las cámaras pueden quedar obstruidas por objetos o por el propio cuerpo.Los guantes con sensores suelen resultar incómodos y poco naturales.Los sensores de señales musculares (EMG) tienden a tener precisión limitada en movimientos finos.

La pulsera del MIT supera estas limitaciones al analizar directamente la actividad interna de la muñeca, sin depender de la visibilidad externa ni de equipos incómodos. La IA, entrenada con miles de ejemplos, interpreta en tiempo real el comportamiento de tendones y músculos y convierte esos patrones en gestos digitales.

Como explicó Gengxi Lu, investigador del proyecto, los tendones y músculos de la muñeca actúan como “cuerdas que mueven marionetas (los dedos)”, por lo que su estado interno permite deducir con precisión la posición de la mano.

Casos de uso y pruebas realizadas

El equipo del MIT evaluó la pulsera en ocho voluntarios con distintos tipos de cuerpo. El dispositivo logró predecir con precisión una amplia variedad de posiciones, desde los 26 gestos del alfabeto en lengua de señas estadounidense hasta los agarres necesarios para sostener tijeras, pelotas o lápices.

La pulsera también se empleó para controlar entornos digitales y robots en tiempo real. En pruebas de realidad virtual, los usuarios manipularon objetos virtuales, hicieron zoom y movieron elementos en pantalla mediante movimientos naturales de pinza y agarre. En experimentos con robots, la pulsera permitió manejar una mano robótica como si fuera una marioneta, reproduciendo a distancia los movimientos de los dedos del usuario.

Entre las demostraciones, los voluntarios tocaron melodías en un piano virtual y participaron en juegos digitales como un baloncesto de mesa, todo mediante la réplica fiel de sus movimientos por parte de la mano robótica.

Futuro y aplicaciones potenciales

Según Xuanhe Zhao, profesor del MIT y uno de los responsables del proyecto, este sistema constituye el método más avanzado conocido para rastrear el movimiento de la mano mediante imágenes internas. Los ingenieros consideran que la pulsera podría convertirse en una herramienta clave para la realidad virtual y aumentada, donde el control gestual preciso es fundamental.

Además, la gran cantidad de datos que recopila el dispositivo puede emplearse para entrenar robots humanoides en tareas que requieren destreza, como intervenciones quirúrgicas o procesos industriales complejos, permitiendo que aprendan a imitar la habilidad humana con alta fidelidad.

Este desarrollo representa un paso relevante hacia una interacción más natural y eficiente entre personas y máquinas, con aplicaciones que abarcan desde la rehabilitación médica hasta la robótica avanzada y el entretenimiento digital.

Artículo anterior

Trump afirma que líderes iraníes temen admitir negociaciones con EEUU

Artículo siguiente

Reapertura del estrecho de Ormuz: riesgos y lecciones

Continuar leyendo

Últimas noticias