4 de abril de 2026
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Irán nombra nuevo portavoz de la Guardia Revolucionaria tras presión de EE. UU. e Israel

La Guardia Revolucionaria iraní (CGRI) atraviesa una reorganización interna tras la muerte de su portavoz, en un contexto de escalada y ataques en la región atribuidos a una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes.

La agencia Fars informó que el militar Hosein Mohabi asumió de manera provisional la jefatura de la Subdirección de Relaciones Públicas y la vocería del CGRI, en sustitución de Ali Mohamad Naini, fallecido recientemente.

El nombramiento de Mohabi fue ordenado por Hojatoleslam Haji Sadeghi, representante del Líder Supremo en el cuerpo, y busca cubrir el vacío dejado por Naini, cuya muerte fue confirmada por la propia Guardia Revolucionaria el 20 de marzo y calificada oficialmente como “martirio”.

Poco después del anuncio de la muerte de Naini, el Ejército de Israel reivindicó la autoría y publicó en redes sociales la palabra “Eliminado”, señalando que su muerte se suma a una serie de atentados contra altos cargos iraníes en el marco de la operación en curso junto con Estados Unidos.

Informes y declaraciones públicas han mencionado la muerte o el ataque contra varios altos funcionarios del régimen; entre los nombres difundidos en distintos reportes figuran, por ejemplo, Ali Larijani y los ministros Aziz Nasirzadeh e Ismail Khatib, aunque las fuentes varían en precisión y alcance.

En síntesis, la sustitución provisional de Naini por Mohabi refleja el intento del CGRI de preservar continuidad institucional y comunicacional en una situación extraordinaria marcada por pérdidas de figuras clave y la intensificación de la confrontación regional.

Según reportes como los de Iran International, el CGRI ha reforzado su control sobre funciones estatales esenciales, limitando en la práctica la capacidad operativa del gobierno civil encabezado por el presidente Masoud Pezeshkian y en un contexto de incertidumbre sobre la situación del liderazgo superior.

El mando militar ha adquirido un papel central en la estructura de poder iraní. En paralelo, en Washington el expresidente Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos estaría negociando con “un nuevo presidente” iraní menos radicalizado, sin dar nombres; declaraciones que reflejan la atención internacional sobre los cambios internos en Teherán.

En los últimos días el CGRI habría impedido a la presidencia nombrar a determinados altos cargos. En respuesta a los intentos de Pezeshkian por designar un nuevo ministro de Inteligencia, el comandante Ahmad Vahidi intervino y bloqueó las propuestas, según medios locales.

Ninguno de los candidatos propuestos —entre ellos el exministro Hossein Dehghan, según los reportes— obtuvo el visto bueno militar. Vahidi justificó la decisión argumentando que, ante la situación de guerra, “los puestos de liderazgo más delicados seguirán bajo administración y supervisión del CGRI por tiempo indefinido”.

La medida supone una ruptura con el procedimiento político tradicional, en el que la designación de ministros corresponde al presidente tras el aval del líder supremo. La ausencia prolongada de éste, según algunas fuentes, habría facilitado que el estamento militar bloquee promociones y consolide su control sobre el aparato de seguridad.

En la práctica, el CGRI ha pasado a dirigir áreas estratégicas del Estado iraní, relegando a la presidencia a un papel más secundario. La autoridad de la Guardia sobre nombramientos clave evidencia un desplazamiento significativo del peso político hacia los mandos militares en la actual crisis.

(Con información de Europa Press)

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