Ante la creciente tensión internacional, el diputado Eduardo Valdés presentó un proyecto de ley destinado a asegurar que Argentina permanezca al margen de conflictos armados en el plano internacional.
La iniciativa propone prohibir el despliegue de tropas y la asunción de compromisos militares sin la autorización previa del Congreso, con el objetivo de fortalecer el control parlamentario sobre decisiones de defensa y política exterior.
El proyecto surge tras un giro diplomático del gobierno de Javier Milei, que endureció su postura frente a Irán y se alineó con Estados Unidos e Israel; la tensión aumentó después de la expulsión del representante iraní Mohsen Soltani Tehrani, declarado persona non grata.
Desde el oficialismo justificaron la expulsión por declaraciones consideradas ofensivas hacia Argentina, en el contexto de la calificación de la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista.
Valdés advirtió que la política exterior del Ejecutivo se aparta de los principios históricos argentinos —como la búsqueda de la paz, la no intervención y la resolución diplomática de conflictos— y manifestó su preocupación por ese cambio de rumbo.
El proyecto también enfatiza el rol del Congreso: la Constitución Nacional establece que solo el Poder Legislativo puede autorizar la declaración de guerra, la firma de la paz o el envío de fuerzas al exterior.
“El país no puede comprometer su seguridad ni sus intereses sin respetar el orden constitucional”, afirmó el legislador, que expresó inquietud por las decisiones adoptadas en materia internacional.
La iniciativa genera un nuevo debate político en un contexto internacional delicado, mientras Argentina redefine su posicionamiento exterior.
La discusión plantea el desafío de conciliar nuevas alianzas estratégicas con la tradición diplomática del país basada en la no intervención y la búsqueda de soluciones pacíficas.




