Los habitantes del Barrio Obligado, en San Miguel, enfrentaron una situación habitacional compleja; su incorporación al catastro provincial siempre presentó dificultades.
Tras años de reclamos y de obras en pavimento, cloacas y desagües, se logró avanzar en la regularización dominial de las viviendas del barrio.
Este lunes, 130 familias recibieron sus planos de mensura de interés social, un paso fundamental para gestionar la escritura definitiva de sus casas, una gestión que esperaban desde hace mucho tiempo.




