El Tribunal Tercero Contra el Crimen Organizado de San Salvador impuso penas de hasta 60 años de prisión a miembros de la pandilla 18 Revolucionarios que operaban en el departamento de San Vicente, tras ser declarados culpables del delito de agrupaciones ilícitas en perjuicio de la paz pública, informó Centros Judiciales.
Entre los principales condenados figuran Santos Elías Hernández, alias Tamborín; René Aníbal Villalta, alias Viejo Gato; y Edwin Salvador Torres Servellón, alias Smaylin. Centros Judiciales indicó que los tres desempeñaban el rol de palabreros dentro de la estructura, encargados de dirigir y coordinar las actividades del grupo. Además, Tamborín ejercía la primera voz o primera palabra de la pandilla, lo que lo situaba como la máxima autoridad de la célula en San Vicente.
El tribunal estableció que las conductas atribuidas a estos líderes implicaron la planificación y ejecución de acciones que afectaban la seguridad y la tranquilidad de las comunidades. La gravedad y la continuidad de esos hechos llevaron a imponer la pena máxima prevista para el delito de agrupaciones ilícitas.
Además de los cabecillas, José Nelson López Rogel, alias Chino, fue condenado a 55 años de prisión por tenencia y portación ilegal de armas y por agrupaciones ilícitas. Según Centros Judiciales, la evidencia presentada en el juicio demostró que López Rogel tenía a su cargo armamento ilegal y participaba activamente en la logística delictiva de la pandilla.
El tribunal también sentenció a Walter Vladimir Zapata Torres a 45 años de cárcel por posesión y tenencia de armas —sancionadas además con multas de tránsito— y por agrupaciones ilícitas. Carlos Aquiles Ramírez recibió una condena de 40 años por tenencia, portación o conducción ilegal o irresponsable de armas de fuego y por agrupaciones ilícitas. La prueba expuesta en la audiencia permitió atribuirles responsabilidad directa en los hechos imputados.
Sentencias contra otros miembros de pandillas
En la misma resolución, el tribunal condenó a 45 personas con el rango de homeboy y a 27 colaboradores civiles a 30 años de prisión cada uno, también por el delito de agrupaciones ilícitas. Centros Judiciales señaló que los sentenciados participaron en actividades que favorecieron la permanencia y la expansión de la organización criminal en San Vicente y municipios aledaños.
Las investigaciones describen a la pandilla 18 Revolucionarios como una estructura jerárquica en la que los palabreros ejercían control sobre los homeboys y colaboradores. Según el tribunal, esa red criminal generó un clima de inseguridad en distintos municipios y estuvo vinculada a delitos como extorsión, tráfico de armas y amenazas contra la población.
Las sentencias dictadas por el Tribunal Tercero Contra el Crimen Organizado de San Salvador forman parte de una serie de procesos judiciales orientados a desarticular las principales bandas delictivas que operan en El Salvador, principalmente amparados por la legislación de excepción vigente.


