15 de enero de 2026
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Rosario en alerta por tornados

La fuerte tormenta que afectó recientemente a Carcarañá, con un remolino compacto y potente, recordó la existencia de un fenómeno atmosférico que atraviesa la zona: el denominado “pasillo de los tornados”. Esta clasificación meteorológica sitúa al sur de la provincia de Santa Fe y, por extensión, a la ciudad de Rosario, en una área de riesgo elevado y sostenido.

Según Facundo Azar, del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, ese “pasillo” es la segunda región con mayor incidencia de tornados en el mundo, superada únicamente por el conocido Tornado Alley de Estados Unidos. En el mapa sudamericano, el corredor incluye buena parte del centro del país, abarcando la provincia de Santa Fe, el centro del Litoral y sectores de Entre Ríos y Córdoba, lo que configura un escenario de alta peligrosidad climática.

Azar puntualizó que, aunque la mayor concentración de estos fenómenos ocurre entre octubre y mayo, los tornados pueden formarse en cualquier época del año y no están limitados exclusivamente a ese período.

Por qué la mayoría de los tornados no se ven

Aunque estadísticamente la región registra tornados cada año, muchos pasan desapercibidos o no quedan documentados. Con frecuencia se producen durante la noche o en zonas rurales, lo que dificulta su observación, registro fotográfico o peritajes posteriores, a diferencia de la sistemática documentación que existe en Estados Unidos.

Pertencer a este corredor atmosférico significa que Rosario y sus alrededores están con regularidad bajo alertas meteorológicas severas por probabilidad de tornados, explicó Azar en Rosario 3. Esto no implica que la amenaza se materialice diariamente, pero sí indica que las condiciones geográficas y climáticas locales favorecen el desarrollo de tormentas con potencial tornádico.

La formación de un tornado requiere la combinación de varios elementos atmosféricos: alta inestabilidad típica de las tormentas estivales; cizalladura del viento, es decir cambios en la dirección e intensidad del viento con la altura; y corrientes ascendentes muy intensas dentro de nubes de gran desarrollo. Un tornado es, esencialmente, una columna de aire en rotación ciclónica que puede generar vientos superiores a los 100 km/h. En resumen, el caso observado en Carcarañá es una manifestación puntual de un patrón climático más amplio. El “pasillo de los tornados” constituye una realidad persistente en el Litoral y seguirá originando episodios similares cuando la atmósfera reúna las condiciones necesarias, por lo que exige a la población un nivel constante de alerta y conciencia sobre los riesgos meteorológicos de la región.

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