La policía de San Vicente detuvo a un hombre que era buscado en el marco de una causa judicial por tentativa de homicidio. Según informaron las fuentes oficiales, el procedimiento se desencadenó durante una recorrida preventiva cuando personal policial observó a un individuo montado a caballo cuya descripción coincidía con la del sospechoso. A partir de esa observación, los agentes acudieron al domicilio señalado, ubicado en la calle San Salvador al 1100.
Al ingresar a la vivienda, los efectivos encontraron al hombre en el interior portando un arma blanca y manifestando una actitud agresiva. En el desarrollo del operativo el sospechoso intentó agredir al personal policial; sin embargo, fue reducido y finalmente trasladado a la dependencia correspondiente. Las autoridades lo identificaron como la persona buscada en la investigación por tentativa de homicidio y quedó a disposición de la causa.
El procedimiento se llevó a cabo en el contexto de patrullajes de rutina y la investigación continúa a cargo de la fuerza local. No se difundieron, hasta el momento, detalles sobre la identidad del detenido, la edad, ni sobre si hubo personas lesionadas durante el ingreso a la vivienda o el forcejeo con los policías. Tampoco se informó si se secuestraron más elementos de prueba además del arma blanca que portaba el sospechoso al momento de ser hallado.
Paralelamente, en la misma zona se registró un hecho de violencia que había afectado a un futbolista: la víctima de una golpiza sufrida en Alejandro Korn pudo retomar la actividad deportiva y volver a jugar. Si bien ambos sucesos ocurrieron en localidades cercanas y en lapsos similares, las fuentes oficiales no precisaron públicamente si existe una vinculación directa entre el detenido y el episodio de agresión al deportista. Por ello, cualquier eventual relación entre ambos hechos permanece en investigación y dependerá de las pericias y de las actuaciones judiciales en curso.
En términos procesales, la detención se produjo como resultado de la observación en la vía pública y de la posterior intervención en el domicilio indicado. El acusado quedó en manos de la Policía y la causa seguirá su curso en el fuero competente, donde se realizarán las diligencias necesarias: declaraciones, toma de testimonios, peritajes sobre el arma y eventual notificación de cargos. Las autoridades locales informarán en su momento las novedades judiciales y administrativas que surjan de las actuaciones.


