A medida que la inteligencia artificial se incorpora a diversos sectores productivos, aumentan las preocupaciones sobre su impacto en la estabilidad laboral. Modelos avanzados como GPT-5 y Gemini 3 ejemplifican hasta qué punto ha evolucionado la IA y cómo las empresas la aprovechan para optimizar procesos, elevar la productividad y mejorar resultados económicos.
Este rápido proceso de adopción, aunque trae oportunidades de eficiencia, también plantea riesgos, entre ellos la posible sustitución de puestos de trabajo por sistemas automatizados.
En OpenAI, referente en el desarrollo y despliegue de IA avanzada, reconocen la dimensión de este fenómeno; la discusión sobre el reemplazo de empleos por tecnologías automáticas ya forma parte del debate público y empresarial.
Para aportar claridad, un alto directivo de la compañía ha señalado qué perfiles laborales podrían verse más expuestos ante el avance de la automatización, subrayando que la transformación afectará a múltiples sectores.
Los empleos que serán desplazados por la IA, según OpenAI
Olivier Godement, responsable de la división empresarial de OpenAI, ha hablado abiertamente sobre qué empleos están en mayor riesgo de obsolescencia por la IA.
En el pódcast “Aprendizaje sin supervisión”, Godement matizó que la desaparición de puestos no será inmediata, pero advirtió que la automatización de tareas concretas acelerará la reconfiguración del mercado laboral.
El directivo identificó tres grupos profesionales especialmente susceptibles. El primero corresponde a áreas de ciencias de la vida, en particular la industria farmacéutica, donde la IA puede mejorar la gestión regulatoria al leer y detectar cambios en documentos con mayor rapidez y precisión que una persona.
En segundo lugar, mencionó a la ingeniería de software: algunas empresas tecnológicas ya han reducido plantillas de desarrolladores ante herramientas capaces de escribir código y resolver problemas técnicos de forma autónoma.
El tercer grupo en riesgo incluye puestos de ventas y atención al cliente. Según Godement, colaboraciones con firmas como T-Mobile demuestran que la IA puede ofrecer respuestas automáticas de alta calidad en interacciones comerciales y de soporte.
Pese a estos riesgos, Godement subrayó que la intención de OpenAI y de otras empresas del sector no es reemplazar a los trabajadores, sino facilitar su labor. Los modelos de IA están pensados para ayudar a los empleados y simplificar tareas, no para suprimir funciones de forma indiscriminada.
Transformación de empleos antes de 2030
Un informe del McKinsey Global Institute prevé que la inteligencia artificial alterará significativamente la estructura laboral global antes de 2030. Decenas de millones de personas podrían verse obligadas a cambiar de ocupación a medida que aumenten las automatizaciones y las empresas adopten nuevas tecnologías.
Esta transición será más rápida en sectores susceptibles de automatizar procesos, lo que exigirá una reorientación profesional masiva y una actualización continua de competencias.
El informe destaca que la capacidad de adaptación será crucial para mitigar efectos negativos y aprovechar oportunidades emergentes.
El desafío principal consiste en desplegar políticas de formación y apoyo que faciliten la transición hacia roles que complementen las capacidades de la IA en lugar de competir con ellas. La reconversión laboral y el desarrollo de habilidades tecnológicas serán herramientas indispensables para enfrentar el mercado de trabajo de la próxima década.


