El estadounidense Terence Crawford anunció su retiro del boxeo profesional, cerrando su carrera invicta a los 38 años con un registro de 42 victorias en 42 peleas, 31 de ellas por nocaut, y múltiples títulos en cinco divisiones.
La decisión se produjo poco después de su triunfo en septiembre contra el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, con el que se proclamó campeón indiscutido del peso supermedio. Crawford se convirtió en el único boxeador de la era de los cuatro cinturones en lograr títulos indiscutidos en tres categorías distintas. Forbes informó que durante su carrera acumuló más de 100 millones de dólares.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, explicó que se retira no por falta de capacidad para pelear, sino por haber decidido marcharse por voluntad propia, describiendo el fin de su etapa deportiva como el cierre de un combate y el comienzo de otro.
También destacó que su motivación trascendía los cinturones, el dinero o la notoriedad: buscó demostrar su valor frente a las dudas externas y persistir hasta probar que quienes dudaban estaban equivocados.
Agregó que peleó por su familia, por su ciudad y por el joven que fue, que solo tenía un sueño y unos guantes, y que siempre lo hizo conforme a sus principios.
En sus 17 años de carrera, el pugilista nacido en Omaha, Nebraska, obtuvo 18 títulos mundiales en las categorías ligero, superligero, welter, superwelter y supermedio. En 2017 se proclamó campeón indiscutido del superligero tras vencer a Julius Indongo, logró el indiscutido del peso welter al imponerse a Errol Spence Jr. en 2023 y alcanzó el indiscutido del supermedio frente a Álvarez, para lo cual subió dos divisiones.
Su última pelea fue notable por la desventaja de tamaño y peso frente a Álvarez. Aunque hubo especulaciones sobre posibles combates futuros, incluidos nombres como Jake Paul o la búsqueda de un cuarto título indiscutido en otra división, Crawford optó por poner fin a su trayectoria en el ring.
En su comunicado resaltó la importancia de cerrar su ciclo en sus propios términos y agradeció a quienes lo apoyaron a lo largo de su carrera, expresando que dio todo al deporte y que está en paz con lo que viene.
Su inicio profesional en 2008 pasó relativamente desapercibido tras no clasificar al equipo olímpico de Estados Unidos. La visibilidad llegó en 2013 cuando derrotó a Breidis Prescott en una cartelera de HBO, y en 2014 consiguió su primer título mundial al vencer a Ricky Burns y coronarse campeón ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
A lo largo de su trayectoria enfrentó dificultades para encontrar rivales de alto perfil, lo que lo llevó a separarse de la promoción Top Rank en 2021. Su independencia permitió concretar la pelea contra Errol Spence Jr., encuentro que consolidó su lugar entre los referentes contemporáneos del boxeo mundial.


