Las autoridades judiciales iraníes confirmaron este sábado la ejecución de una persona condenada por espionaje a favor de Israel, informó la agencia Mizan, órgano oficial del Poder Judicial iraní.
El condenado, identificado como Aqil Keshavarz, fue arrestado en mayo mientras tomaba fotografías de una base militar en la ciudad de Urmía, en el noroeste de Irán, lugar donde se llevó a cabo la ejecución.
Según la agencia, al revisar el teléfono móvil del detenido se encontró un mensaje procedente del régimen israelí y comunicaciones con un usuario identificado como “Osher”, lo que aumentó las sospechas sobre su presunta relación con ese servicio de inteligencia.
En el registro del hotel donde estaba hospedado, las fuerzas de seguridad hallaron un cuaderno cifrado que contenía nombres y direcciones de algunas agencias de seguridad, hallazgo que contribuyó a su detención.
De acuerdo con las investigaciones y declaraciones citadas por Mizan, el acusado admitió haber realizado más de 200 misiones para el servicio de inteligencia israelí en ciudades como Teherán, Isfahán, Urmía y Shahroud.
La agencia indicó que la pena capital se ejecutó la mañana del sábado 19 de diciembre de 2021, después de que la sentencia fuera confirmada por el Tribunal Supremo.
Desde los ataques israelíes contra instalaciones nucleares y otras instalaciones estratégicas iraníes en junio, junto con el asesinato selectivo de varios generales y expertos nucleares, las autoridades iraníes han detenido a numerosas personas sospechosas de espiar para Israel; la agencia dpa estima que al menos diez de ellas han sido ejecutadas.
Organizaciones de derechos humanos han criticado reiteradamente el uso extensivo de la pena de muerte en Irán, acusando a las autoridades de emplearla para intimidar a la disidencia. Según Naciones Unidas, casi 1.000 personas fueron ejecutadas en el país el año pasado.
En un comunicado reproducido por Mizan, la justicia iraní afirmó que la condena a muerte contra Aqil Keshavarz, por espionaje para el “régimen sionista”, por cooperación de inteligencia y por fotografiar instalaciones militares y de seguridad, fue cumplida tras la confirmación del Tribunal Supremo.
El detenido sostuvo que había viajado a Urmía para participar en un congreso científico, pero, según la versión oficial, en su teléfono se detectó un mensaje vinculado a un número asociado al régimen israelí y comunicaciones con el usuario “Osher”.
Además, en el registro de su lugar de residencia se incautaron documentos y otras pruebas que la justicia consideró relevantes para el caso.
El Poder Judicial añadió que, en sus confesiones citadas por la agencia, el condenado reconoció haber colaborado con los servicios de inteligencia israelíes con la intención de perjudicar a la República Islámica y de facilitarles información sobre el país.
Con esta ejecución, Irán ha ahorcado a 16 personas desde la confrontación de 12 días con Israel en junio, todas acusadas de espionaje en favor del Estado israelí.
En octubre, el Parlamento iraní aprobó una ley que endurece las penas por espionaje en favor de Estados Unidos e Israel, incluyendo la pena de muerte para ciertos actos contra la seguridad nacional, y sanciones que pueden alcanzar la prisión por el uso de servicios como Starlink o por colaborar con medios extranjeros considerados hostiles.
(Con información de Europa Press y EFE)


