El hospital Ramón Carrillo incorporó un nuevo tomógrafo, una herramienta tecnológica que amplía la capacidad diagnóstica del centro de salud. Un tomógrafo —equipo de tomografía computarizada— permite obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo mediante cortes transversales, lo que facilita la detección de fracturas, hemorragias, lesiones internas, tumores y otras afecciones que requieren precisión en el diagnóstico. Su disponibilidad en el hospital local reduce la necesidad de derivar pacientes a centros más lejanos, acorta tiempos de espera para estudios críticos y mejora la respuesta en urgencias y patologías complejas.
La llegada del tomógrafo implica además una serie de cambios operativos y logísticos: es necesario contar con personal técnico y médico capacitado para realizar y evaluar los estudios, implementar protocolos de seguridad radiológica, y prever mantenimientos periódicos para garantizar la continuidad del servicio. Desde el punto de vista sanitario y comunitario, la incorporación de este tipo de equipamiento suele representar una inversión significativa que puede traducirse en mayor autonomía del hospital, mejor calidad de atención y, potencialmente, en una reducción de costos y traslados para las familias.
En paralelo, en noviembre se reconoció a Rafael Ceragioli como vecino destacado por el Concejo Deliberante. Este tipo de distinción municipal suele otorgarse en reconocimiento a aportes relevantes a la vida comunitaria, ya sea por trayectoria, iniciativas sociales, trabajo voluntario, acciones culturales o proyectos que mejoran el entorno local. El acto de reconocimiento, además de poner en valor la tarea de la persona distinguida, tiende a reforzar la visibilidad de los problemas abordados y a motivar a otros vecinos a involucrarse en la comunidad.
Ambos hechos —la incorporación del tomógrafo y el reconocimiento a un vecino— reflejan dos facetas del desarrollo local: la mejora de la infraestructura y servicios públicos, y el reconocimiento del capital social representado por la participación ciudadana. Mientras el primero actúa directamente sobre la capacidad de respuesta sanitaria de la localidad, el segundo refuerza la cohesión social y el ejemplo cívico. Juntos, contribuyen a la calidad de vida de la comunidad y muestran líneas de trabajo que combinan inversión pública, gestión institucional y colaboración vecinal.
A futuro, para maximizar el beneficio del nuevo tomógrafo será importante asegurar su accesibilidad para la población, la transparencia en su uso y mantenimiento, y la formación continua del personal. Del mismo modo, mantener y valorar las instancias de reconocimiento ciudadano ayuda a sustentar un tejido social activo y comprometido, esencial para impulsar otras mejoras en el ámbito local.


