15 de enero de 2026
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Decca rechazó a los Beatles en audición

Hay diversas maneras de comenzar un año. Un caso notable ocurrió hace sesenta y cuatro años, cuando un cazatalentos de un destacado sello discográfico británico evaluó a un cuarteto musical en una audición destinada a medir su calidad y posibilidades de éxito.

Al terminar la prueba, el cazatalentos emitió un veredicto rotundo: “Estos muchachos no tienen la menor posibilidad de triunfar”. El responsable de esa valoración fue Mike Smith, acompañado en el proceso por el productor Dick Rowe. El sello era Decca y la banda evaluada era Los Beatles.

Existe una anécdota comparativa que suele citarse: el emperador José II le dijo a Mozart, tras escuchar una ópera, “Demasiadas notas, querido Mozart”. La historia se usa como ejemplo de juicios críticos que no siempre identifican el valor artístico real.

Ese tipo de desaciertos han ocurrido en distintas épocas y ámbitos; tanto el comentario del emperador como la decisión de Smith ilustran que los juicios sobre arte pueden ser limitados y erróneos.

La audición de los Beatles tuvo lugar el 1 de enero de 1962. Conviene recordar que el primer día del año no es el más propicio para evaluaciones rigurosas: suele ser una jornada afectada por la celebración nocturna, la fatiga y el ambiente festivo.

La cita con Decca se consiguió gracias a Brian Epstein, que entonces era el incipiente manager del grupo. Según algunas versiones, Epstein tuvo que invertir dinero propio para que los responsables del sello accedieran a escuchar a la banda.

Los Beatles confiaban en su talento: trabajaban armonías vocales y componían temas propios que consideraban capaces de renovar el rock y la música popular. Esa confianza los llevó a pensar que la audición sería un trámite, aunque subestimar factores externos fue un error.

El viaje desde Liverpool comenzó la mañana del 31 de diciembre de 1961 en una furgoneta Commer Caravan conducida por Neil Aspinall. Los integrantes eran jóvenes: John Lennon (21), Paul McCartney (19), George Harrison (18) y Pete Best (20); Ringo Starr aún no formaba parte del grupo. El trayecto, dificultado por el invierno, demoró alrededor de diez horas y llegaron a Londres tarde esa noche.

A las once de la mañana del 1 de enero estaban en los estudios Decca en West Hampstead para la audición. Ese mismo día también tocó “Brian Poole and The Tremeloes”. Decca era una empresa importante en la industria musical británica, con un amplio y variado catálogo de artistas.

Los Beatles tocaron durante una hora un repertorio mixto que incluyó versiones de canciones como “Crying” (Buddy Holly), “Memphis, Tennessee” (Chuck Berry) y “Bésame Mucho” (Consuelo Velázquez), además de tres composiciones de Lennon y McCartney: “Like Dreamers Do”, “Hello Little Girl” y “Love of the Loved”. Brian Epstein grabó la sesión; la cinta fue subastada en 2012 y adquirida por un coleccionista japonés.

Tras la prueba, Decca dijo que comunicaría su decisión en unas semanas. Con el tiempo se ha especulado sobre las causas del rechazo: biógrafos sostienen que Smith pudo llegar en malas condiciones y que ya favorecía a The Tremeloes, además de que el cuarteto no rindió en plena capacidad debido al cansancio y las circunstancias del viaje.

Finalmente Decca descartó contratar a los Beatles. Smith justificó su decisión con la idea de que los grupos de guitarra “ya no corrían” y que, por tanto, tenían poca posibilidad de triunfar. Esa valoración resultó equivocada.

Paralelamente, Epstein había contactado con Parlophone, una filial de EMI, y los Beatles terminaron firmando con ese sello; su primer disco fue producido por George Martin. A partir de ahí, la banda alcanzó el éxito internacional.

Sobre Mike Smith: nació en Barking, Essex, el 30 de abril de 1935. Estudió música, cumplió el servicio militar en la RAF como electricista y trabajó como técnico en la BBC antes de ingresar en Decca, donde se ocupó de producciones de orquestas ligeras y de algunos cantantes pop.

Smith mantuvo relación profesional con The Tremeloes y produjo varios éxitos para Brian Poole. Más adelante, los Tremeloes cambiaron de discográfica y Smith fue decisivo en algunos de sus pasos profesionales.

Años después, ya retirado, Smith participó en encuentros con seguidores de los Beatles y reconoció su error de aquel día. Argumentó, entre otras razones, que existía una diferencia cultural entre Liverpool y Londres que influía en la valoración de la música, una explicación que no resuelve el desacierto en términos artísticos.

En resumen, la decisión de Decca puede atribuirse a una combinación de factores: circunstancias personales del evaluador, favor por otro grupo y una actuación posiblemente por debajo del usual nivel del cuarteto. Mike Smith falleció a los sesenta y seis años por un enfisema en Camberley, Essex, el 3 de diciembre de 2011.

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