Especialistas en jardinería recomiendan enterrar cáscaras de manzana en la tierra de macetas y jardines como una técnica simple para mejorar el cuidado de las plantas en el hogar.
Cada vez más personas buscan soluciones ecológicas y efectivas para nutrir sus plantas y mantener huertos y jardines domésticos. Enterrar cáscaras de manzana es una opción sencilla que permite aprovechar residuos orgánicos y, a la vez, enriquecer el suelo de forma sostenible, favoreciendo el crecimiento saludable de las plantas.
Según expertos, las cáscaras de manzana aportan materia orgánica y nutrientes al descomponerse. Este proceso mejora la estructura del sustrato y promueve la actividad de microorganismos beneficiosos, lo que resulta esencial para el desarrollo de las raíces y la absorción de nutrientes por las plantas.
Para qué sirve enterrar cáscaras de manzana en la tierra
El principal beneficio es el aporte de potasio, fósforo y pequeñas cantidades de nitrógeno, elementos que favorecen el crecimiento y la floración. Al descomponerse, las cáscaras ayudan a mantener la tierra suelta y aireada, facilitando el desarrollo de raíces sanas. Además, la materia orgánica retiene humedad, optimizando el uso del agua y reduciendo la frecuencia de riego.
También estimulan la vida microbiana del suelo: los microorganismos descomponen las cáscaras y transforman sus nutrientes en formas asimilables por las plantas, lo que mejora el vigor y el aspecto de macetas y canteros.
Cómo aplicar el truco: pasos para enterrar cáscaras de manzana
Recolecta las cáscaras tras consumir la fruta y córtalas en trozos pequeños para acelerar su descomposición. Entiérralas a pocos centímetros de profundidad, cerca del tallo y siempre cubiertas para evitar atraer insectos. El riego habitual facilita el proceso; en pocas semanas suele notarse la tierra más suelta y las plantas con un color más verde y mayor vigor.
Este método no requiere productos químicos y puede repetirse con regularidad, cuidando de no saturar el sustrato para mantener el equilibrio de nutrientes. Usado junto con otros residuos orgánicos, es una alternativa sustentable y económica para el cuidado natural de las plantas.


