El operativo estuvo a cargo del jefe del Cuerpo, Comandante General Gustavo Liuzzi. Cinco dotaciones de bomberos y personal de Defensa Civil trabajaron en el lugar para controlar el fuego; no se registraron heridos.
Se trata del segundo incendio ocurrido en Lomas de Zamora durante la misma semana, ambos con importantes daños materiales. El primero había ocurrido la tarde del domingo en la localidad de Llavallol. En ese hecho, las llamas afectaron por completo la parte trasera de una vivienda donde funcionaba un taller mecánico, provocando pérdidas significativas en el sector del taller, aunque tampoco se informó sobre personas lesionadas. Ambos episodios motivaron la intervención de los bomberos voluntarios del distrito y generaron preocupación entre los vecinos de las zonas afectadas.
Estos hechos ponen de relieve varios aspectos importantes. Primero, la rápida movilización de los bomberos —con el apoyo de Defensa Civil y equipos voluntarios— fue clave para evitar que el fuego se propagara a viviendas colindantes y para limitar los daños. Que no se hayan registrado heridos indica que las tareas de evacuación y control se realizaron con efectividad, pero los daños materiales siguen siendo considerables para las personas y comercios afectados.
Segundo, cuando se repiten incendios en un corto plazo se incrementa la inquietud comunitaria y la carga sobre las brigadas de emergencia. Además de las pérdidas directas, los incendios generan costos de reconstrucción, pérdidas de herramientas y equipos de trabajo, y afectan la sensación de seguridad en los barrios. Por ello, la prevención y la comunicación entre vecinos, comerciantes y autoridades resultan fundamentales.
Aunque en los comunicados oficiales no se detallaron causas específicas en los episodios mencionados, entre las causas habituales de incendios en viviendas y talleres suelen figurar cortocircuitos, almacenamiento inadecuado de combustibles o materiales inflamables, fallas en instalaciones eléctricas y prácticas inseguras durante tareas de soldadura o reparación. Para reducir riesgos, las recomendaciones generales incluyen: mantener instalaciones eléctricas en buen estado y evitar sobrecargas; almacenar combustibles y solventes en recipientes seguros y fuera de áreas de trabajo con chispas; disponer de extintores y detectores de humo en condiciones operativas; y establecer rutas de evacuación y planes de emergencia conocidos por quienes habitan o trabajan en el lugar.
Las autoridades locales y los cuerpos de bomberos suelen realizar inspecciones y campañas de concientización tras episodios de este tipo. Mientras tanto, la comunidad de Lomas de Zamora permanece atenta y los servicios de emergencia continúan disponibles para intervenir ante nuevos incidentes. En ambos incendios reportados esta semana, la actuación de los equipos de respuesta evitó víctimas personales, aunque las consecuencias materiales requieren ahora evaluación y, en su caso, asistencia a los afectados.


