Maxi López ha cambiado su imagen pública y se muestra renovado, con una presencia más cercana en la televisión argentina. Tras la notoriedad que alcanzó por el conflicto personal vinculado a su exesposa, hoy construye un perfil más afable y conduce un streaming llamado Olga, donde recupera vivencias personales para compartir con la audiencia.
En un episodio reciente, López recordó una experiencia relacionada con su matrimonio con Wanda Nara. Contó que, en una ocasión, ella le dijo que le había hecho un regalo y apareció su tatuador: Wanda se había tatuado el nombre de él en el dedo y, acto seguido, le propuso a él hacerse el suyo. López aceptó y se tatuó el nombre de ella, aunque luego decidió cubrir su tatuaje con una cruz.
Según relató, tiempo después Wanda “actualizó” esa marca: afirmó que reemplazó el nombre de López por el de Mauro Icardi, lo que López describió como un gesto doloroso e incómodo en su momento. En sus comentarios también mencionó a Icardi como parte de esa historia.


