SpaceX, la empresa fundada por Elon Musk, ha solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos permiso para desplegar una constelación de hasta un millón de satélites alimentados por energía solar en órbita terrestre.
La propuesta plantea que esos satélites funcionen como centros de datos para inteligencia artificial alimentados por energía solar, con el objetivo de transformar la infraestructura tecnológica global y reducir el impacto ambiental asociado a los centros de datos convencionales.
Satélites solares para centros de datos de IA: la apuesta de SpaceX
En la solicitud ante la FCC se indica que la energía solar disponible casi de forma continua en el espacio permitiría operar centros de datos de IA con menores costos de funcionamiento y mantenimiento.
Según el documento, este enfoque podría ofrecer “una eficiencia energética y de costos transformadora” y reducir de forma significativa el impacto ambiental que generan los centros de datos terrestres.
El plan llega en un momento en que los centros de datos son esenciales para el desarrollo y despliegue de la inteligencia artificial, pero también tienen una alta demanda energética.
SpaceX propone aprovechar la ubicación orbital y la elevada captación solar para alimentar estos centros de datos de manera más sostenible y eficiente que las instalaciones tradicionales en tierra.
Fusión entre SpaceX y xAI: un impulso a la carrera de la inteligencia artificial
La solicitud se hizo pública un día después de que Reuters informara sobre conversaciones para fusionar SpaceX con xAI, otra compañía de Musk centrada en inteligencia artificial.
Una eventual fusión, previa a una posible salida a bolsa, fortalecería los planes de lanzar centros de datos en órbita y consolidaría la posición de Musk en la competencia global por la IA frente a actores como Google, Meta y OpenAI.
El desarrollo de esta red de satélites estaría vinculado al cohete reutilizable Starship, que SpaceX está desarrollando. Starship ha realizado múltiples vuelos de prueba desde 2023 y se considera clave para ampliar la infraestructura de Starlink y lanzar satélites de mayor capacidad.
Precedentes, flexibilidad y el futuro de los satélites Starlink
Aunque la petición ante la FCC contempla hasta un millón de satélites, es poco probable que SpaceX despliegue exactamente esa cifra. En la actualidad hay alrededor de 15.000 satélites en órbita, y SpaceX ya solicitó autorización para 42.000 satélites Starlink, de los cuales ha puesto en órbita cerca de 9.500.
Esas solicitudes brindan flexibilidad para ajustar el diseño y el despliegue de la constelación según las necesidades tecnológicas o las exigencias regulatorias futuras.
La aprobación de la FCC sería un paso decisivo para que SpaceX avance con el proyecto, que podría cambiar la arquitectura global de centros de datos y situar a la compañía en una posición destacada en la convergencia entre inteligencia artificial y energía espacial sostenible.
Cuáles son los planes de Elon Musk para 2026
Musk estudia diversas fusiones estratégicas que podrían transformar sus empresas. Entre las posibilidades figura una integración de SpaceX con Tesla y la eventual inclusión de xAI en ese grupo, creando un ecosistema tecnológico interconectado.
La estrategia busca combinar capacidades en inteligencia artificial, robótica, conducción autónoma, energía renovable y exploración espacial, con el objetivo de aumentar el valor conjunto de sus compañías y atraer inversores globales. Una de las vías consideradas para facilitar una salida a bolsa es una fusión inversa con un SPAC.
Según Business Insider España, las sinergias potenciales incluirían la mejora de la conducción autónoma de Tesla con el soporte de la red Starlink y el impulso a los proyectos de IA de xAI mediante acceso a infraestructura computacional en órbita.
Además, la combinación de tecnologías de energía solar espacial y los avances en robótica de Tesla podría aportar beneficios directos a SpaceX, fomentando la innovación mediante la colaboración entre las distintas divisiones.


