Eugenia Tobal y Guillermo “el Pelado” López recordaron en el set de Juego Chino (Telefé) el origen de un rumor sobre un supuesto romance que marcó sus primeros años en la televisión argentina a comienzos de la década de 2000.
Ambos aclararon desde el inicio que ese romance nunca existió, aunque el rumor surgió a partir de un encuentro en una edición del Día del Niño en Canal 13, donde protagonizaron un juego que incluyó cuatro besos y alimentó la especulación mediática.
“Tuvimos un romance que nunca sucedió, mediático”, comentó López al evocar el episodio. Tobal coincidió y definió la situación como “un romance mediático, televisivo”, y ambos reconocieron que ese momento dio impulso a sus carreras.
La actriz señaló que entonces era una joven comenzando en la actuación, mientras que López era notero de CQC. El conductor admitió que él era un incipiente notero y en tono de broma Tobal dijo que recién empezaba a hacerse conocer como Eugenia Tobal.
El intercambio tuvo un tono nostálgico: Tobal reflexionó que empezaron juntos en el medio y López añadió que ambos daban sus primeros pasos profesionales en ese período.
Recordaron además sus coincidencias en la pantalla, como la serie Montaña Rusa en 1994, donde participaron en distintos episodios y con papeles distintos. También mencionaron sus comienzos más fuertes: López en CQC y Tobal en 099 central, acompañada por Carolina Peleritti, circunstancias que favorecieron los chistes y comentarios públicos que consolidaron la versión del “romance mediático”.
López contó que en la estación de servicio la gente le decía: “La rubia ya te va a chapar”. Tobal sonrió y él añadió que a ella le decían: “Dale un beso al pelado”, frases que, aunque extrañas, circulaban entre el público.
Ambos reconocieron que esas expresiones contribuyeron a instalar en los medios una historia de pareja inexistente y que el rumor incluso llegó al entorno familiar: Tobal relató, entre irónica y sorprendida, que su hermano llegó a querer agredir a López por la situación.
López rememoró el episodio ocurrido en Ciudadela, cerca de Ramos Mejía —de donde él es— y Villa Luzuriaga —barrio de ella—: el hermano le dijo “vos te chapaste a mi hermana” y la anécdota quedó en risas. Intentaron precisar detalles, como si el hermano tenía una camioneta, pero ambos admitieron que pasaron muchos años y los recuerdos son borrosos.
Calcularon que el hecho ocurrió hace unos 23 años, en torno a 2002, y coincidieron en que ese año fue clave para la difusión de los rumores. La conversación también abordó el lenguaje televisivo de entonces: Tobal explicó que “chapar” se refería a robar picos, es decir, dar besos rápidos en pantalla.
López, en tono relajado, diferenció los besos que él daba como “picos” inocentes de otros más intensos: sugirió que la dinámica en 099 central era distinta, en referencia a las escenas con Carolina Peleritti.
El intercambio de recuerdos y bromas subrayó la informalidad y el clima de la televisión de esa época. El reencuentro en el estudio les permitió mirar con distancia y reflexión cómo la fama repentina y los rumores marcaron parte de sus inicios profesionales.

