Germán Martitegui, conocido por mantener un perfil reservado, reveló en una entrevista una decisión personal de su juventud que volvió a ser noticia tras la difusión de una foto antigua con sus hijos, en la que se apreciaba un leve dibujo celeste en su cuero cabelludo. El chef contó que, alrededor de los 20 años y preocupado por quedarse calvo, durante un viaje a Miami se tatuó varios delfines en la cabeza. Por falta de tiempo, el tatuador solo alcanzó a hacer tres figuras.
Con los años, ya consolidado profesionalmente, decidió eliminar esos tatuajes y se sometió a múltiples sesiones de láser; el resultado atenuó los dibujos pero no los borró por completo. En la actualidad, en las emisiones de MasterChef Celebrity, Martitegui muestra una imagen cuidada, con la cabeza uniformada para cámara, y el episodio quedó como una anécdota de su pasado que él mismo contó con sinceridad.

