Lejos de los actos oficiales y el glamour habitual, la reina Máxima Zorreguieta inició su preparación militar para convertirse en reservista del Ejército Real de los Países Bajos. Imágenes difundidas la muestran con equipo de entrenamiento —casco, chaleco y uniforme— participando en prácticas de tiro, escalada, ejercicios de resistencia y nado.
La Casa Real confirmó que su nombramiento oficial como reservista rige desde el 1° de febrero, mediante un Decreto Real. Su título nobiliario no la obliga a recibir formación militar, por lo que la decisión responde a una elección personal que, según fuentes oficiales, está en sintonía con el contexto internacional actual; como señalaron, “nuestra seguridad ya no puede darse por sentada”. El ingreso a la formación tiene un límite de edad de 55 años; Máxima, con 54, decidió inscribirse dentro de ese plazo.
Autoridades aclararon que la reina cumple las mismas exigencias que cualquier aspirante: entrenamientos físicos intensos, contenidos teóricos, autodefensa, lectura de mapas y nociones de derecho militar. Desde el Ministerio de Defensa destacaron que los reservistas deben estar capacitados para apoyar activamente a las fuerzas armadas regulares, por lo que no hay excepciones ni concesiones en la formación.
Esta iniciativa se inscribe en una tendencia dentro de la familia real neerlandesa: la princesa heredera Amalia inició su formación militar en 2025 y el rey Guillermo Alejandro completó su entrenamiento años atrás en la Marina Real. La decisión de Máxima subraya su compromiso con el país que la adoptó y representa un cambio significativo en su rol público.

