10 de febrero de 2026
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Estonia: Rusia no busca cese real en Ucrania y pretende engañar a EE. UU.

Vladímir Putin no muestra intención de poner fin a la invasión de Ucrania iniciada hace cuatro años. Según la evaluación estonia, Moscú participa en negociaciones mediadas por Estados Unidos principalmente para ganar tiempo, sin una voluntad real de cooperar con Washington.

Así lo afirmó Kaupo Rosin, jefe del servicio de inteligencia exterior de Estonia, en una rueda de prensa virtual previa a la publicación del informe anual de seguridad. Sus conclusiones se basan en información recopilada por los servicios de inteligencia estonios a partir de conversaciones internas rusas; por razones de seguridad no se detalló la metodología.

Rosin señaló que los responsables rusos consideran a Estados Unidos su “principal enemigo”. Aunque Moscú declara públicamente su interés en un acuerdo negociado, no muestra disposición a ceder y mantiene sus demandas sin cambios. Según el jefe de inteligencia, Putin aún cree que puede alcanzar una victoria militar y confía en poder “burlar” a Estados Unidos durante las conversaciones.

Por ello, advirtió Rosin, Rusia utiliza los contactos diplomáticos como una táctica dilatoria mientras prosigue su ofensiva militar en Ucrania.

Fiona Hill, experta en Rusia y exasesora del presidente Donald Trump, coincidió en parte con esa lectura. Hill observó que tanto Trump como Putin están promoviendo narrativas favorables a su imagen: el presidente estadounidense como pacificador exitoso y el líder ruso como vencedor en el conflicto.

Hill dijo a la agencia AP que ambos líderes “necesitan que su versión de los hechos se confirme” y se aferran a su propia interpretación pese a la evidencia contraria, lo que dificulta que la Casa Blanca revise la premisa de que Putin busca la paz.

El análisis de la inteligencia estonia contradice declaraciones de la administración Trump. Un funcionario de la Casa Blanca respondió afirmando que los negociadores presidenciales han logrado “un progreso tremendo”, citando como ejemplo el acuerdo alcanzado en Abu Dabi para liberar a más de 300 prisioneros.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, dijo la semana pasada que Trump fijó junio como plazo para un acuerdo. No obstante, el mandatario estadounidense ha planteado en el último año varios plazos similares que no se han materializado.

Hill puso en duda la calidad de la información que reciben los negociadores estadounidenses. Señaló que el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente, son los intermediarios principales y que podrían tener dificultades para aceptar que el deterioro económico causado por la guerra sea un coste que Putin esté dispuesto a asumir por Ucrania.

Al mencionar reportes de que Witkoff asistió a reuniones con Putin sin un traductor del Departamento de Estado, Hill cuestionó si los enviados comprenden completamente lo discutido y advirtió que podrían estar escuchando de forma selectiva solo aquello que confirman sus expectativas.

Rosin afirmó que Putin está obsesionado con controlar la totalidad de Ucrania y que esa prioridad supera otras consideraciones, incluida la situación económica rusa. Previó que el conflicto continuará durante varios años y que solo un colapso catastrófico en el frente o una crisis interna que amenace el poder de Putin podría forzar un cambio de postura.

El jefe de inteligencia estonio añadió que el líder ruso recibe información distorsionada de sus subordinados: los informes que llegan a su despacho son más optimistas que la realidad sobre el terreno. Funcionarios de menor rango comprenden mejor la situación real, mientras que los de alto nivel reciben informes que exageran éxitos inexistentes.

Hill compartió esa preocupación, señalando que tanto Trump como Putin probablemente están rodeados de asesores que les dicen lo que quieren oír, lo que crea una burbuja informativa que dificulta alcanzar acuerdos basados en hechos concretos.

En el terreno, la violencia continúa. Bombardeos rusos en Sloviansk, en la región de Donetsk, mataron a una niña de 11 años y a su madre e hirieron a otras 16 personas, entre ellas una menor de siete años. Durante la noche, ataques con drones en distintas zonas de Ucrania dejaron al menos cinco heridos, tres de ellos niños.

El informe estonio también señala que, en el estado actual, Rusia no dispone de recursos suficientes para atacar a la OTAN este año ni el siguiente, pero planea duplicar o triplicar su presencia militar en la frontera con la alianza según avance el resultado de las negociaciones sobre Ucrania. Rosin alertó de que Moscú está preocupado por el rearme europeo y por la capacidad que pueda tener Europa para emprender acciones militares contra Rusia en los próximos años.

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