En el sur de Italia, bandas criminales atacan con frecuencia furgones blindados que transportan efectivo. Su último intento, realizado a plena luz del día con disparos y explosivos, ha vuelto a poner de relieve su peligrosidad y ha motivado peticiones policiales de más recursos y mejor equipamiento.
Nicola Magno, miembro de los carabineros y secretario del sindicato UNARMA, afirma a EFE que este tipo de delincuencia está creciendo tanto por los beneficios que obtiene como por la violencia que emplea contra las fuerzas de seguridad.
Estos grupos actúan especialmente en Puglia, en el extremo sur del país, y el ataque más reciente ha llamado la atención por su nivel de violencia y por haber sido grabado por testigos.
Cronología de otro asalto
Un lunes por la mañana, un furgón de transporte de valores circulaba por la autovía entre Lecce y Brindisi cuando, cerca de Tuturano, varios coches bloquearon la vía; uno de ellos ardía. El blindado se detuvo y entre seis y ocho encapuchados armados con fusiles irrumpieron en la carretera. Dos de ellos dispararon contra el vehículo y llegaron a detonar explosivos; otros colocaron clavos en el asfalto para impedir maniobras.
La intervención de los carabineros derivó en un intercambio de disparos hasta que los atacantes se retiraron y huyeron sin llevarse el botín. Antes de escapar, también dispararon contra coches policiales, alcanzando el parabrisas de uno de ellos. Tras los hechos quedó una escena caótica y varios conductores sorprendidos; a una joven universitaria le sustrajeron el coche. Dos personas fueron arrestadas poco después y el resto sigue siendo buscado.
Señal de alerta
El suceso ha vuelto a evidenciar la presencia de criminalidad organizada en una parte significativa de esta región periférica italiana. Según el último informe de la Dirección de Investigaciones Antimafia (DIA), en Puglia operan múltiples organizaciones criminales con alianzas cambiantes y gran dinamismo.
Históricamente en la región actuó la Sacra Corona Unida, pero hoy las preocupaciones se centran en la denominada ‘Cuarta Mafia’ de Foggia. La DIA señala que sus intereses principales son la corrupción en el sector agrícola y los robos a furgones blindados y bancos, actividades que resultan muy rentables y reputadas dentro del crimen organizado.
Magno considera que esta banda podría estar detrás del último ataque y subraya la brutalidad del grupo, que emplea armas como kalashnikov. Además de los asaltos a furgones, en la zona se han multiplicado también los ataques a bancos: en Taranto fue desarticulada la llamada ‘Banda de las Marmotas’, que reventó 17 cajeros en un mes.
Otro motivo de preocupación es la presencia en estas organizaciones de personas con experiencia militar; entre los detenidos en el reciente asalto figura un exparacaidista de la Marina Militar.
Más medios
El intento de atraco con armas de guerra y explosivos, ocurrido pocos meses después de la muerte de un policía en una persecución en Brindisi, ha generado alarma. Las fuerzas de seguridad pública y privada reclaman más medios, prevención y mejor protección para los vehículos de transporte de valores.
Magno, que patrulla diariamente en la zona, defiende el valor de los Carabineros pero denuncia la falta de “material militar adecuado” para hacer frente a estos delincuentes. Según relata, uno de los vehículos policiales no estaba blindado y durante el tiroteo un proyectil atravesó el cristal, por lo que los agentes sobrevivieron de milagro.
En la misma línea, la Federación de Seguridad Privada advierte de la urgencia de reforzar la protección de estos furgones, cada vez más expuestos a formas de delincuencia organizada de elevada violencia.
(Con información de EFE)

