Tarique Rahman, quien será el próximo primer ministro de Bangladesh, dijo que trabajará para fortalecer la democracia y afrontar los desafíos derivados de instituciones debilitadas tras la victoria electoral de su partido.
El Partido Nacionalista de Bangladesh (PNB) ganó la mayoría en el Parlamento de 350 escaños en las elecciones del jueves. Una alianza de 11 partidos encabezada por Jamaat-e-Islami, la principal fuerza islamista del país, se perfila como la oposición.
Estos comicios fueron los primeros desde el derrocamiento de la ex primera ministra Sheikh Hasina durante un levantamiento popular en 2024. Un gobierno interino dirigido por Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz, supervisó el proceso electoral, que transcurrió en gran parte de forma pacífica.
La votación representa un cambio político significativo en esta nación del sur de Asia, de más de 170 millones de habitantes. Se espera que el nuevo gobierno jure en los próximos días.
En su primera comparecencia ante la prensa en Daca, Rahman señaló como prioridades mejorar el orden público y la gestión de la economía. Advirtió que asume el cargo con una economía frágil, instituciones constitucionales y estatutarias debilitadas y un deterioro del Estado de derecho.
Rahman, hijo de la ex primera ministra Khaleda Zia —fallecida en diciembre—, llamó a la unidad y aseguró que no socavará al país. Insistió en la necesidad de evitar el regreso de la autocracia y proteger la voluntad popular para impedir que la nación quede sometida.
El PNB se mantiene como una de las fuerzas políticas históricas de Bangladesh, junto a la Liga Awami de Hasina. La ex mandataria, acusada de autoritarismo durante sus 15 años en el poder, permanece exiliada en India tras su destitución y fue declarada culpable de crímenes de lesa humanidad por los cientos de muertes registradas durante el levantamiento popular.
Durante años Rahman estuvo eclipsado por la figura de sus padres, parte de una de las dinastías políticas más influyentes del país. Tiene 60 años y se dispone a liderar a una población de 170 millones de habitantes, impulsado por lo que él describe como el deseo de «hacerlo mejor».
Su llegada al poder supone un giro en su trayectoria. Rahman regresó a Bangladesh en diciembre después de 17 años en el exilio en el Reino Unido, período en el que estuvo alejado de las principales crisis políticas que sacudieron Daca. También es conocido como Tarique Zia.
Tenía 15 años cuando su padre, el entonces presidente Ziaur Rahman, fue asesinado en 1981. Desde entonces su figura ha estado marcada por el peso de su linaje y por la historia política del país.
En el plano internacional, la embajada de Estados Unidos en Daca felicitó al ganador y al PNB por lo que calificó como una «victoria histórica», según un comunicado oficial.
El primer ministro de India, Narendra Modi, también felicitó al PNB y a Tarique Rahman. En un mensaje en X expresó sus felicitaciones y dijo que la India seguirá apoyando a un Bangladesh democrático, progresista e inclusivo.
(Con información de Associated Press)

