En un hecho reciente difundido en video, una mujer de 25 años y su padre de 63 fueron atacados por delincuentes que circulaban en una moto mientras llevaban a su mascota. Aunque los afectados no ofrecieron resistencia, los agresores abrieron fuego y la joven recibió un disparo directo en la cabeza. En medio de la desesperación, su padre la trasladó de urgencia al Hospital Narciso López para intentar salvarle la vida.
Por otro lado, en Lanús se conoció el veredicto de un juicio oral por el doble homicidio ocurrido el 2 de febrero de 2024, que había conmocionado a la comunidad. Las víctimas fueron Germán Zuccarelli, de 46 años, monaguillo de la Parroquia Santuario San Cayetano y figura conocida en el ámbito religioso local, y su tía Ana Russo, de 77 años, vecina reconocida del barrio Villa Obrera. Esa noche, alrededor de las 22 horas, Zuccarelli acompañaba a su tía de regreso a su casa cuando un auto se acercó y desde su interior se efectuaron múltiples disparos. Zuccarelli falleció en el lugar tras recibir siete impactos de bala; Russo fue trasladada a un hospital y murió dos días después.
El proceso judicial se desarrolló en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Avellaneda-Lanús y tuvo como acusados a Adrián Brulc, excomisario mayor de la Policía Bonaerense, y a Camilo Baliño, cuñado de Zuccarelli y exgendarme. La fiscalía sostuvo que ambos actuaron en conjunto: Brulc como autor material de los disparos y Baliño como partícipe necesario, aportando información sobre los movimientos de las víctimas. Tras varias jornadas de debate, testimonios de testigos, pericias técnicas y reconstrucciones del hecho, el jurado popular resolvió absolver a los acusados por los homicidios.
Entre las pruebas que se presentaron figuraron registros de teléfonos celulares, cámaras de seguridad y anotaciones de llamadas. Además, el vehículo utilizado en el ataque, un Volkswagen Cross Fox que había sido robado, fue hallado abandonado en Villa Fiorito y pasó a ser un elemento clave para la investigación al permitir reconstruir el recorrido posterior al crimen y trazar vínculos con los imputados.
Aunque el jurado no consideró probada la responsabilidad penal de Brulc y Baliño en los asesinatos, sí encontró culpable a Brulc por el delito de tenencia ilegal de armas de guerra y de uso civil. Durante los allanamientos vinculados a la causa se le secuestró un arsenal sin la debida autorización legal, lo que llevó a su condena por ese cargo. Ambos hechos —el ataque a la joven y el proceso por el doble homicidio— mantienen a la comunidad en expectativa y subrayan la continuidad de las investigaciones y el impacto social de la violencia armada.


