El inicio del Año Nuevo en Crans-Montana estuvo marcado por un incendio en el bar Le Constellation la madrugada del 1 de enero, que causó varias muertes y numerosos heridos, según informaron las autoridades, sin ofrecer aún cifras definitivas.
Las investigaciones preliminares permiten descartar la hipótesis de un atentado: se determinó que la explosión que se oyó alrededor de la 01:30 (hora local) fue consecuencia del incendio.
La Policía confirmó que el fuego se originó en ese concurrido local, situado en una de las estaciones de esquí más reconocidas de Europa. Los servicios de emergencia acudieron al lugar, considerado un punto de encuentro para turistas y residentes, y desplegaron un operativo para atender a las víctimas.
No se conoce con exactitud el número de afectados. El comunicado policial indicó que “varias personas perdieron la vida y otras resultaron heridas”, sin ofrecer un balance final.
Medios locales publicaron estimaciones no confirmadas: el diario Blick recogió el testimonio de un médico que sugirió que las víctimas mortales “podrían ser decenas”, mientras que Le Nouvelliste mencionó cifras de “alrededor de 40 muertos y 100 heridos”. Las autoridades continúan verificando la magnitud del suceso.
Investigación y causas del incendio
Las causas exactas del incendio aún no han sido esclarecidas. La Policía cantonal de Valais indicó que el origen es “indeterminado” y que la investigación sigue abierta.
El portavoz policial Gaetan Lathion informó previamente a la AFP sobre una “explosión de origen desconocido” en el local alrededor de la 01:30, hora local.
Algunos testimonios recogidos por medios como Blick y Le Nouvelliste sugieren que la detonación podría estar vinculada al uso de material pirotécnico durante un concierto en el bar, pero esa hipótesis no ha sido confirmada por las autoridades, que mantienen la reserva sobre el desencadenante del siniestro.
Respuesta de las autoridades y labor de rescate
La movilización fue inmediata tras el inicio del fuego. Según la Policía del cantón de Valais, numerosos policías, bomberos y equipos de rescate se desplazaron al lugar para socorrer a las víctimas.
La zona quedó cerrada al público y se estableció una restricción aérea sobre Crans-Montana como parte del operativo. Horas después seguían ambulancias en la entrada del bar, cuyas ventanas aparecían rotas, y la prensa local señalaba que el olor a quemado permanecía en el ambiente, evidenciando la magnitud del incendio.
Testimonios y ambiente durante la tragedia
Los relatos recogidos describen escenas de pánico y confusión.
Un turista estadounidense entrevistado por la AFP relató que la gente “corría y gritaba en la oscuridad” mientras él filmaba las llamas que envolvían el local.
Según declaraciones publicadas en 24 heures, los residentes recordaron que la fiesta en Le Constellation estaba en pleno apogeo, con música y champagne, hasta que el incendio interrumpió la celebración y las sirenas pusieron fin al ambiente festivo.
Otro vecino señaló que, por la coincidencia con los fuegos artificiales de Año Nuevo, inicialmente no advirtieron la gravedad de lo ocurrido hasta que el humo dejó claro el alcance del incidente.
Perfil del bar y contexto en Crans-Montana
Le Constellation es un bar popular entre jóvenes, con capacidad aproximada para 300 personas en el interior y 40 en la terraza, según la policía y fuentes del resort.
La noche del siniestro había al menos un centenar de personas celebrando el Año Nuevo en el local.
Crans-Montana, conocida por su exclusividad y la afluencia internacional, estaba llena de turistas y residentes cuando la tragedia interrumpió las celebraciones y dejó una profunda huella en la estación.


