15 de enero de 2026
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Sobreentrenamiento y su impacto en la salud

Hoy es habitual que muchas personas practiquen actividad física en gimnasios o corriendo, lo que suele aportar beneficios. No obstante, el ejercicio también puede afectar la salud física y mental cuando se excede la capacidad de recuperación: por eso es importante conocer el sobreentrenamiento y cómo prevenirlo.

No es cierto que entrenar más siempre produzca mejores resultados. Cada vez hay más advertencias de especialistas sobre los riesgos del sobreentrenamiento, que se produce cuando la demanda física supera de manera sostenida la recuperación del cuerpo. Ese desgaste prolongado puede afectar el rendimiento, el equilibrio hormonal, la salud mental y el bienestar general si no se identifican los síntomas ni se incorporan descansos adecuados en la planificación.

Médicos y docentes de educación física señalan que el sobreentrenamiento no es un cansancio pasajero, sino un cuadro de fatiga crónica, decaimiento anímico y deterioro de las capacidades físicas. Ignorar las señales aumenta la probabilidad de lesiones, desequilibrios inmunitarios y alteraciones del estado de ánimo, por lo que es clave adaptar la rutina a cada persona y prestar atención a las señales del cuerpo.

Qué es el sobre-entrenamiento y cuáles son los síntomas de alerta

El sobreentrenamiento se define médicamente como “el estado en que la carga de ejercicio crónicamente excede la capacidad de recuperación”, explicó el médico Pablo Santiago Pelegri a Infobae. El resultado es un síndrome de agotamiento crónico que, según la profesora Claudia Lescano, afecta tanto el aspecto físico como el mental y psicológico.

Las señales más habituales son fatiga persistente, caída del rendimiento deportivo, dolores musculares y articulares crónicos, lesiones por sobreuso, insomnio, ansiedad, cambios en el apetito y el estado de ánimo, depresión y mayor susceptibilidad a infecciones. A nivel neurológico y endocrino, el organismo puede responder de forma desadaptativa, alterando la producción de hormonas vinculadas al estrés y a la reparación muscular.

Pelegri explica que el exceso de intensidad compromete el sistema inmunológico y reduce la testosterona, lo que disminuye la capacidad de recuperación; Lescano advierte que el cuerpo puede quedar en un estado prolongado de estrés, característico del sobreentrenamiento.

Cómo impacta el sobre-entrenamiento en el cuerpo y qué hacer para evitarlo

El impacto fisiológico suele presentarse en dos patrones principales:

El simpático: frecuente en deportes de alta intensidad, caracterizado por hiperactividad, insomnio y elevación de la presión arterial. El parasimpático: más habitual en atletas de resistencia, con fatiga profunda, bradicardia y apatía marcada.

En ambos casos existe riesgo de lesiones graves, catabolismo muscular y disminución de la inmunidad.

Para prevenir el sobreentrenamiento se recomienda planificar la rutina con ciclos de esfuerzo y recuperación adecuados a cada persona, vigilar los síntomas, variar la intensidad, respetar los tiempos de descanso y contar con supervisión profesional. Señales como la falta de progreso, el dolor constante o los trastornos del sueño indican que es necesario detenerse, reevaluar y ajustar la estrategia de entrenamiento.

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