Diciembre en la ciudad tiene un pulso propio: muchas personas se fueron, y quienes quedan lidian con el cansancio acumulado del año y el calor que se irradia desde el pavimento.
Es de noche —más allá de las ocho en esta época— y estoy en la avenida Álvarez Thomas, la vía que conecta Chacarita y Colegiales, atraviesa Villa Ortúzar y Villa Urquiza y facilita el acceso de camiones hacia la Panamericana. A esas horas, y después de las fiestas, el tránsito y el movimiento peatonal son menores.
Aun así persisten las postales típicas del barrio: gente haciendo cola para una fugazzeta en La Mezzetta o esperando una porción de carne en la vereda de Lo de Charly, rasgos constantes de este tramo porteño.
En el auto suenan “November Rain” y mi atención se va hacia la imagen de Slash escalando el piano junto a Axl Rose, una escena icónica que mi memoria reproduce sin esfuerzo.
Imagino la canción como una ceremonia: Axl como un novio rockero, su pareja caminando al altar y Slash tocando su solo con la capilla blanca de fondo, una imagen que se repitió en las presentaciones en vivo de los Guns N’ Roses.
La escena me trae a la cabeza otras referencias culturales y visuales, como fotogramas de películas, y me devuelve rápidamente a esa boda bajo la lluvia que convierte la celebración en algo más sombrío en la memoria colectiva.
Mientras el auto avanza por Álvarez Thomas, mi pensamiento está anclado en los años noventa y en la pantalla de MTV, un canal que moldeó buena parte de la educación musical de varias generaciones y cuya versión original acaba de desaparecer.
Con el logo de MTV flotando en ese recuerdo urbano, decido escribir esta nota como despedida y agradecimiento a una señal que marcó sensibilidades y fue paisaje compartido de la adolescencia para muchos.
El nacimiento y el fin de un imperio
MTV comenzó a emitir el 1 de agosto de 1981; su primer video fue “Video Killed the Radio Star”, de The Buggles, una apertura simbólica para una emisora dedicada las 24 horas al videoclip.
En sus inicios la programación estaba marcada por exclusiones, pero la insistencia del público por artistas como Michael Jackson llevó a que el canal abriera espacio a intérpretes afrodescendientes y ampliara su repertorio.
Desde Estados Unidos, MTV se expandió internacionalmente y contribuyó a que artistas de distintos orígenes —Madonna, Michael Jackson, Britney Spears, Oasis, los Rolling Stones, Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs, entre otros— llegaran a audiencias más amplias y vendieran más discos.
Su mayor legado fue enseñar a escuchar: el canal ofreció a millones una ventana a músicas y sonidos globales que antes circulaban de forma más fragmentada.
El 31 de diciembre de 2025 se apagaron en gran medida las señales de MTV tal como se conocían: dejaron de transmitir canales como MTV Music, MTV 80s, MTV 90s, Club MTV y MTV Live en países de Europa, Oceanía y América del Sur. La decisión responde, en buena medida, a la transformación en los hábitos de consumo, con la música disponible on demand en plataformas como Spotify y YouTube.
MTV mantendrá actividad en Estados Unidos, pero orientándose hacia realities y contenidos animados, mientras que la era del canal de videos musicales lineal cedió terreno frente a la inmediatez digital.
El pulover de Cobain
Recuerdo un verano a comienzos del siglo XXI en la Costa Atlántica: una cerveza costaba poco y en un bar alguien distinguía a un chico por su ropa y decía con un deje de complicidad “el del pulóver de Cobain”.
Ese gesto de identificación fue posible porque MTV había difundido imágenes de Kurt Cobain: en clips y en el icónico MTV Unplugged se fijaron modas y referencias que el público reproducía en la vida diaria.
Los MTV Unplugged, con su formato mayoritariamente acústico, se volvieron hitos para muchas carreras: bandas y solistas reconstruían su repertorio en contextos distintos y esos registros se transformaron en objetos buscados por los fans.
En América Latina, artistas locales también grabaron sus sesiones —Los Fabulosos Cadillacs entre los primeros— y compilaciones de Unplugged reunieron a figuras como Charly García, Shakira, Ricky Martin, Soda Stereo, Aterciopelados y Café Tacvba, ampliando la visibilidad regional.
Esas emisiones ayudaron a propagar versiones y canciones que, en algunos casos, se conocieron primero por la interpretación del invitado que por la original, como la versión de Nirvana de “The Man Who Sold the World”. Muchos comprábamos los discos o los copiábamos entre amigos para conservar esas grabaciones.
La historia de la música en un televisor de 14 pulgadas
En 2003, frente a un televisor pequeño, seguí la entrega de los Video Music Awards donde se produjo un momento que recorrió el planeta: Madonna, Britney Spears y Christina Aguilera compartieron el escenario en una performance que terminó en besos y generó debate y cobertura masiva.
Eventos como ese ilustran cómo MTV creaba y amplificaba instantes culturales, y cómo sus emisiones narraban la historia de la música popular, mostrando influencias, estilos y escenas de distintos lugares del mundo.
La era de la inmediatez
Hoy, en diciembre de 2025, la forma de consumir música es otra: esperar que un canal programe un video contrasta con el acceso inmediato que ofrecen las plataformas digitales. La atención sostenida durante casi diez minutos que exigía un clip como “November Rain” es ahora más difícil de mantener entre múltiples estímulos y aplicaciones.
Aun así, queda la gratitud por el papel de MTV: por los artistas que nos presentó, por los formatos que popularizó y por las ventanas culturales que abrió mientras la televisión musical lineal era, para muchos, la principal escuela sonora.


