15 de enero de 2026
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El papa León XIV clausura el Jubileo tras relevo histórico y récord de visitantes

El papa León XIV cerró este martes el Año Santo 2025 en el Vaticano, poniendo fin a un año de celebraciones religiosas que atrajo a alrededor de 33 millones de peregrinos a Roma y que incluyó una inusual transición papal.

Frente a cardenales y diplomáticos, León se arrodilló y rezó sobre el umbral de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. A continuación se incorporó y cerró las puertas, acto que simbolizó la conclusión del Jubileo, iniciado por el papa Francisco en diciembre de 2024, continuado durante su funeral y el cónclave, y clausurado por su sucesor un año después.

En la historia reciente, solo una vez antes, en 1700, un Año Santo fue abierto por un papa y cerrado por otro.

La ceremonia del martes, que precedió a la Misa por la Epifanía, puso broche a un año intenso de audiencias, misas y actos que marcaron los primeros meses del pontificado de León y, en gran medida, condicionaron su agenda inicial.

Como señal de que su gobierno eclesiástico entra en una nueva fase, León convocó a los cardenales de todo el mundo a dos días de reuniones en el Vaticano a partir del miércoles para debatir la gobernanza de la Iglesia, con 1.400 millones de fieles. En la agenda figura la liturgia, lo que indica atención a las divisiones sobre la celebración de la misa tradicional en latín.

Para el Vaticano, el Año Santo es una tradición secular que convoca a los fieles a peregrinar a Roma cada 25 años para visitar las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo y, al pasar por la Puerta Santa, recibir indulgencias vinculadas al perdón de los pecados.

Para la ciudad de Roma, el Jubileo representa una ocasión para movilizar recursos públicos —en este caso, alrededor de 4.000 millones de euros (4.300 millones de dólares)— destinados a ejecutar proyectos de infraestructura y recuperación urbana pendientes desde hace años.

El Vaticano informó que 33.475.369 peregrinos participaron en el Jubileo, aunque el arzobispo Rino Fisichella, organizador del Año Santo, señaló que esa cifra es una estimación aproximada que podría incluir duplicados. Ni él ni las autoridades italianas ofrecieron un desglose que diferencie a los peregrinos del Jubileo del total de turistas que visitaron Roma en el mismo periodo.

Una historia de los Jubileos

La relación de Roma con los Jubileos se remonta a 1300, cuando el papa Bonifacio VIII instituyó el primer Año Santo, un hecho que los historiadores consideran clave para afirmar a Roma como centro de la cristiandad. Desde entonces, los peregrinos han sido una presencia constante, mencionada incluso por Dante en su «Infierno».

Los Años Santos han venido acompañados de grandes obras públicas, como la construcción de la Capilla Sixtina, encargada por el papa Sixto IV para el Jubileo de 1475, o instalaciones levantadas para el Jubileo de 2000 bajo Juan Pablo II.

Algunas intervenciones se han vuelto controvertidas, por ejemplo la creación de la Via della Conciliazione —el amplio acceso a la Plaza de San Pedro— donde fue demolido un barrio entero con motivo del Jubileo de 1950.

El principal proyecto de 2025 consistió en extender esa vía con una plaza peatonal a lo largo del Tíber, conectando la Via della Conciliazione con el Castel Sant’Angelo, y desviando la circulación principal por un túnel subterráneo.

León ya anunció que el próximo Jubileo tendrá lugar en 2033, conmemorando la fecha que los cristianos atribuyen a la muerte y resurrección de Cristo en el año 33 d.C.

(con información de AP)

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