La figura de Ozzy Osbourne transformó profundamente la identidad artística de Yungblud. En una entrevista con Rolling Stone, el músico británico afirmó que referentes del rock como Osbourne, Freddie Mercury, Mick Jagger y David Bowie fueron decisivos para encontrar su voz y para la creación de su más reciente material.
Según contó, la polémica pública y la controversia alimentan su creatividad y fueron en parte el motor detrás de Idols, un álbum pensado como homenaje a esos íconos.
La relación con Osbourne tuvo un papel central en su evolución reciente. Yungblud recordó la presión que vivió al tocar en el concierto de despedida del legendario artista frente a 25.000 personas, muchas de las cuales no lo conocían e incluso mostraban rechazo. “Sabía lo que estaba en juego en mi interpretación de ‘Changes’ en el último concierto de Ozzy. Era mi propio momento David contra Goliat”, dijo.
El músico aseguró que afrontó ese desafío tras trabajar sus inseguridades en su álbum; al subir al escenario logró dejar de lado el ego y las dudas para rendir homenaje a su ídolo.
La muerte de Osbourne coincidió con un periodo especialmente intenso para Yungblud, marcado por un contacto frecuente entre ambos. Describió esas semanas como “la mayor ola emocional” que tuvo que atravesar.
Yungblud señaló que prácticamente dedicó un disco a Osbourne y a otros referentes, y reconoció cómo la pérdida influyó en su proceso creativo: “Sentí que todo esto se había cruzado en mi proceso creativo. Es una locura”.
Aerosmith y el salto hacia una nueva etapa creativa
También destacó la influencia de Aerosmith en esta fase de su carrera. Tras lanzar “Hello Heaven”, recibió mensajes de figuras como Brian May y Joe Perry.
Joe Perry lo invitó a Florida para hablar sobre una posible colaboración, especialmente tras la lesión vocal de Steven Tyler. “Les propuse participar como compositor, productor, lo que haga falta”, contó. La respuesta fue que les gustaba cómo su álbum respetaba el pasado a la vez que sonaba novedoso y le pidieron ayudar a lograr ese equilibrio.
La colaboración con Aerosmith se desarrolló de forma rápida y espontánea. “Es como una primera cita: o hay química inmediata o no funciona. En menos de dos horas salió ‘My Only Angel’”, recordó Yungblud sobre el inicio de un EP conjunto. Para él, el reto está en combinar respeto por la tradición con un sonido fresco.
Búsqueda de autenticidad y conexiones en el presente
La búsqueda de autenticidad sigue guiando su trabajo; en particular, admira la capacidad de Bowie para reinventarse y priorizar la verdad artística. “Lo que más valoro de Bowie es que miraba su propio disco anterior y hacía exactamente lo contrario. Si tienes tres minutos y cinco acordes, ¿qué vas a hacer?”, planteó.
Anticipó que su próximo proyecto junto al productor Andrew Watt tendrá una estética más minimalista y cruda, distinta al maximalismo de Idols: quiere que suene como una actuación en vivo, con la atmósfera de los MTV Unplugged de los 90. Menciona a Jeff Buckley, Chris Cornell y Scott Weiland como influencias para captar ese espíritu.
Rolling Stone destaca además que Yungblud está trabajando con leyendas como Eddie Vedder y presta atención a bandas emergentes. Sobre Vedder dijo que es una inspiración vocal y dejó abierta la posibilidad de escribir juntos en el futuro.
También mostró interés por grupos como Geese y defendió que el espíritu del rock atraviesa propuestas diversas, citando nombres como Elton John, Michael Hutchence e INXS: “Algunos comparan ciertas bandas con los primeros Strokes, Nick Cave o Tom Waits, pero para mí eso también es rock. Elton John era rock, Michael Hutchence era rock, INXS era rock”.
Durante la entrevista insistió en su preferencia por mantener la independencia creativa y en no pertenecer a una banda para conservar el control sobre su obra.
“Nunca quise estar en una banda. Así puedo decidir, y creo que el arte no debe ceder. Cuando he escuchado demasiadas opiniones, mi música ha sufrido. Por eso muchos grupos acaban en grandes disputas: esa parte donde das tu alma termina eliminada por otro”, explicó.
La relación con Osbourne y la despedida de uno de sus mayores referentes marcan, según Yungblud, un punto de inflexión en su carrera, que ahora encara con una combinación de experiencia, homenaje y deseo de renovación constante.

