El brownie es un clásico de repostería: intenso en chocolate, reconfortante y adecuado para cualquier momento del día. Esta versión prescinde de la harina, se prepara en licuadora y se cocina en sartén, ofreciendo una alternativa rápida y simple cuando surge el antojo.
La receta se difundió en redes por Pulicocina como una opción más saludable: sin azúcar refinada y con un ingrediente inesperado —el calabacín— que aporta humedad y suavidad. Es ideal para quien busca una preparación rápida, con pocos ingredientes y sin necesidad de encender el horno.
Qué ingredientes se necesitan para hacer un brownie sin harina
1 calabacín
2 huevos
3 cucharadas de cacao amargo
1 cucharada de stevia u otro edulcorante
2 cucharaditas de polvo de hornear
1 cucharadita de esencia de vainilla
Opcional: chocolate picado, nueces o frutos secos para aportar textura.
El calabacín es la clave de la receta: aporta humedad y una textura suave sin alterar de forma apreciable el sabor del chocolate.
Paso a paso, cómo preparar un brownie sin harina
Lava bien el calabacín y córtalo en trozos.
Colócalo en la licuadora.
Añade los huevos.
Agrega el cacao amargo.
Endulza con la stevia u otro edulcorante al gusto.
Incorpora el polvo de hornear y la esencia de vainilla.
Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
Unta una sartén con una mínima cantidad de aceite o utiliza spray vegetal.
Vierte la preparación en la sartén y, si lo deseas, incorpora chocolate picado o nueces.
Cubre la sartén y cocina a fuego mínimo durante 20 a 25 minutos, hasta que el centro esté firme pero aún húmedo.
Retira del fuego y deja entibiar antes de cortar o desmoldar.
También se puede cocinar en horno o en freidora de aire (airfryer) durante unos 15 minutos, o en microondas entre 4 y 5 minutos según la potencia. El resultado es un brownie sin harina, bajo en hidratos (si se usa un edulcorante no calórico), sin azúcar refinada y práctico para una merienda rápida, un postre improvisado o para conservar en el refrigerador.


