27 de enero de 2026
Buenos Aires, 24 C

Corazón sano en olas de calor

Las elevadas temperaturas de este verano no solo han marcado récords, sino que también representan un riesgo para las personas con enfermedades cardiovasculares en diversas regiones.

El calor extremo afecta de forma notable al sistema cardiovascular y puede ser peligroso, sobre todo en quienes tienen hipertensión, insuficiencia cardiaca o cardiopatía isquémica. En este contexto, la prevención es la medida más eficaz para evitar complicaciones durante los meses cálidos.

La Fundación Española del Corazón señala que el calor intenso y los cambios en la rutina aumentan el riesgo de deshidratación, alteraciones de la presión arterial y complicaciones como los accidentes tromboembólicos.

Para reducir estos efectos perjudiciales en periodos de altas temperaturas, la Fundación ofrece recomendaciones dirigidas a personas con hipertensión, cardiopatía isquémica o insuficiencia cardiaca.

El objetivo principal es priorizar la prevención para disminuir los riesgos asociados a las olas de calor y a los hábitos veraniegos.

Control de la tensión arterial: una prioridad

El control de la presión arterial es clave, especialmente en quienes reciben tratamiento antihipertensivo. Los especialistas recomiendan supervisarla al menos dos veces por semana durante el verano.

“Si aparecen mareos, cansancio o la presión arterial sistólica baja por debajo de 100 mmHg, es importante consultar al médico para valorar un ajuste de la medicación”, explicó Luna Carrillo, cardióloga del Hospital Universitario de Torrevieja.

Hidratación y alimentación: claves para el bienestar

Mantener una hidratación adecuada mitiga los efectos del calor sobre el corazón. María José Sánchez, enfermera especialista en Rehabilitación Cardiaca, aconseja ingerir al menos 1,5 litros de agua al día.

Se recomienda evitar el alcohol, que favorece la deshidratación y afecta negativamente al corazón, y limitar las bebidas carbonatadas y azucaradas, que pueden contribuir a la retención de líquidos.

“Lo más adecuado es beber agua”, indicó Sánchez en declaraciones recogidas por la Fundación Española del Corazón.

Seguir una dieta similar a la mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y carnes blancas, beneficia la salud cardiovascular y ayuda a mantenerse hidratado; alimentos como el melón y la sandía aportan gran cantidad de agua.

Al comer fuera, resulta recomendable optar por ensaladas como primer plato, pescado como segundo y fruta de postre, evitando en lo posible alimentos procesados y productos ricos en azúcares.

Consejos para viajes y desplazamientos

En desplazamientos largos en coche conviene hacer pausas al menos cada dos horas para caminar, hidratarse y favorecer la circulación en las piernas, lo que ayuda a prevenir la trombosis venosa.

En viajes prolongados en avión o tren se aconseja levantarse y moverse con frecuencia para activar la musculatura y reducir el riesgo de problemas circulatorios.

No se debe relajar la adherencia al tratamiento farmacológico durante las vacaciones. Preparar la medicación antes de viajar evita olvidos, y llevar un informe médico con antecedentes y la lista de fármacos facilita la atención en caso de urgencia.

El ejercicio físico debe mantenerse en la rutina veraniega, evitando las horas centrales del día (12:00 a 16:00), cuando el peligro de deshidratación es mayor. La doctora Carrillo enfatiza el papel beneficioso de la actividad física para el corazón.

Sánchez recomienda aprovechar el verano para practicar actividades acuáticas, ajustando la intensidad y los horarios según las condiciones climáticas.

Vigilancia y prevención: pilares para un verano saludable

Ante síntomas como mareo, debilidad o presión arterial baja, la Fundación Española del Corazón insiste en consultar al médico para evitar complicaciones. La vigilancia y la prevención son fundamentales para las personas con enfermedades cardíacas.

Seguir estas recomendaciones contribuye a mantener una buena salud y a disfrutar del verano sin poner en riesgo el bienestar cardiovascular, destaca la Fundación Española del Corazón.

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