Netflix estrenó a nivel mundial La investigación de Lucy Letby, un documental que revisita el caso de la enfermera británica condenada por el asesinato de siete bebés y el intento de asesinato de otros siete en el Hospital Countess of Chester.
La producción, presentada el 4 de febrero, ofrece acceso a testimonios y material inédito, y vuelve a poner sobre la mesa interrogantes sobre la solidez de la condena, según informó The Independent.
El papel del personal médico bajo presión
Entre junio de 2015 y junio de 2016, la unidad neonatal del hospital registró una serie de muertes que generaron alarma y debate público. El tribunal concluyó que Letby, como enfermera, tuvo un “papel central” en cada uno de los episodios fatales, y fue condenada a 15 penas de prisión de por vida por siete asesinatos y siete intentos de asesinato, dos de ellos en el mismo menor.
El doctor John Gibbs, pediatra consultor del hospital, es una de las voces principales del documental. Gibbs describe una sensación de doble culpa: por las muertes y por la posibilidad, aunque remota, de haber acusado a la persona equivocada. Señaló la ausencia de pruebas directas y el fuerte impacto emocional en el equipo clínico.
En su declaración ante la investigación de Thirlwall, Gibbs admitió sentirse avergonzado por haber priorizado advertencias administrativas sobre una denuncia policial. Recordó que el personal nunca había enfrentado una serie de muertes tan rápida y que la policía fue informada formalmente casi un año después de los primeros fallecimientos, un retraso criticado por él y por familiares.
El documental incluye también el análisis del doctor Shoo Lee, neonatólogo canadiense, quien sostuvo que en todos los casos las muertes o lesiones se explicaban por causas naturales o por atención médica deficiente. Gibbs reconoció que algunas críticas sobre la calidad de la atención podrían tener fundamento, lo que añade complejidad al caso y plantea dudas sobre la responsabilidad institucional.
Ante la falta de pruebas directas, las dudas persistentes y las objeciones de expertos, el documental impulsa una revisión exhaustiva del proceso judicial seguido contra Letby.
Reacción social y voces críticas
El material recoge una reacción pública marcada por el dolor y la desconfianza. Sarah, madre de Zoe —una de las bebés fallecidas en 2015—, criticó la exposición mediática y la politización del caso, y reprochó la intervención del diputado Sir David Davis, que defendió a expertos críticos del veredicto.
En los testimonios, Maisie, amiga y colega de Letby, la describe como reservada y con un “extraño sentido del humor”, y relata las dificultades que tuvo para integrarse al equipo. Desde la cárcel, Letby escribió cartas en las que cuenta rutinas diarias, como paseos y duchas, y manifiesta preocupación por sus gatos, Tigger y Smudge.
La familia de Letby cuestionó el uso de imágenes privadas y del arresto realizado en su domicilio. Los padres calificaron de “desgarradores” programas anteriores sobre el caso y lamentaron no haber sido avisados de la inclusión de nuevas imágenes de su hogar en esta producción.
Recientemente se confirmó que Letby no afrontará nuevos cargos por otras muertes o colapsos investigados en el hospital. La Policía de Cheshire expresó su desacuerdo con la decisión de los fiscales de no presentar cargos adicionales. Paralelamente, activistas y la defensa, encabezada por Mark McDonald, llevaron el caso a la Comisión de Revisión de Casos Penales con la intención de impugnar la condena.
En medio del escrutinio internacional y la presión social, el apoyo y la amistad se mantienen como elementos clave para quienes continúan vinculados a Letby.


