5 de febrero de 2026
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Gobierno firma acuerdo comercial con Estados Unidos

(Desde Washington, Estados Unidos) Tras negociaciones discretas con la Casa Blanca, el canciller Pablo Quirno informó la firma de un acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, resultado de un proceso diplomático entre ambos gobiernos.

“Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo del @USTradeRep por construir juntos este gran acuerdo”, escribió el canciller en sus redes sociales.

En la ceremonia de firma, junto a Quirno estuvieron Alec Oxenford (embajador argentino en EE. UU.), Luis Kreckler (secretario de Relaciones Económicas Internacionales), Agustín Tejeda (subsecretario de Mercados Agroalimentarios) y Juan Cortelletti (jefe de Misión Adjunto en la representación diplomática en Washington, D.C.).

Los funcionarios posaron para fotografías que posteriormente fueron difundidas por varios miembros del gobierno argentino.

El entendimiento había recibido respaldo político durante la reunión entre el presidente Javier Milei y el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca; sin embargo, la agenda interna en Estados Unidos postergó la formalización del acuerdo hasta ahora.

El texto definitivo del instrumento todavía no se ha hecho público.

En su comunicado, el canciller mencionó la cuenta @USTradeRep, que corresponde a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

La oficina está encabezada por Jamieson Greer, funcionario con la confianza del gobierno estadounidense y considerado un actor clave en las negociaciones que llevaron al cierre del acuerdo.

El acuerdo buscará profundizar las relaciones comerciales bilaterales. Hasta el momento se estima que la tarifa base acordada rondaría el 10 por ciento, con excepciones diseñadas para favorecer la producción argentina.

Desde la perspectiva estadounidense, la fabricación de aluminio y acero se considera estratégica, por lo que, en principio, los aranceles para esos productos permanecerían en torno al 50 por ciento.

Milei y Trump tienen afinidades políticas y comparten una visión similar sobre asuntos internacionales; ambas administraciones coincidieron en incorporar al acuerdo referencias sobre su mirada respecto a China.

En el capítulo titulado “Trabajo” figura el compromiso del Gobierno argentino: “Argentina ha reafirmado su compromiso de proteger los derechos laborales reconocidos internacionalmente. Además, Argentina adoptará e implementará una prohibición sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio y reforzará la aplicación de las leyes laborales”.

Cuando el presidente Trump anunció el aumento de aranceles el 2 de abril de 2025, Argentina se apoyó en los lazos políticos entre Milei y Trump para avanzar en las negociaciones.

La relación bilateral facilitó el diálogo con la USTR, que previamente había publicado un informe de 394 páginas sobre las barreras que enfrentan las exportaciones estadounidenses en mercados como China, Canadá, la Unión Europea, India y México.

Argentina figura en la página 22 de ese informe; en cuatro páginas se describen las asimetrías entre ambos países respecto de aranceles, tasas, prohibiciones y restricciones a las importaciones, barreras aduaneras y derechos de propiedad intelectual.

En ese marco se desarrolló una negociación compleja y discreta que fue resolviendo los puntos planteados por la USTR y por Jamieson Greer a la delegación argentina liderada por Quirno.

Milei aceptó las iniciativas planteadas desde Washington y, según fuentes oficiales, Trump había prometido a su par argentino durante un almuerzo en la Casa Blanca que se llegaría a un acuerdo comercial.

La firma se demoró más de lo previsto, pero finalmente se concretó.

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