El general ruso Vladímir Alexéyev, que fue tiroteado en Moscú el viernes, despertó el sábado tras ser sometido a una operación y pasar por un coma inducido. Una fuente citada por la agencia TASS indicó que la operación “salió bien”, que el paciente despertó y está consciente, y que por el momento su vida no corre peligro.
El diario Kommersant informó que la policía detuvo a dos sospechosos, que están siendo interrogados.
Alexéyev, segundo en la jerarquía de la inteligencia militar rusa (GRU), fue atacado después de que su superior, Ígor Kostiukov, mantuviera en Abu Dabi una reunión con delegaciones de Ucrania y Estados Unidos para explorar posibles acuerdos de paz en el conflicto ucraniano.
El general recibió disparos en el abdomen, el brazo y la pierna en su domicilio en la capital rusa. Medios locales señalaron que el atacante se habría disfrazado de mensajero y podría tratarse de una mujer.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, atribuyó el ataque a Ucrania, afirmando que el objetivo era frustrar las negociaciones de paz en las que la delegación rusa está encabezada por el jefe de Alexéyev.
Este atentado se suma a recientes ataques contra altos mandos militares rusos. En diciembre, el jefe de operaciones del Estado Mayor del ejército, Fanil Sarvárov, murió en Moscú por la explosión de un coche bomba.
Alexéyev es responsable de los grupos mercenarios rusos que operan en el extranjero y jugó un papel clave en las negociaciones con Yevgueni Prigozhin, líder del grupo Wagner, durante el motín de junio de 2023, cuando fuerzas de ese grupo ocuparon guarniciones en Rostov.
El portal independiente The Insider también señaló que el general participó en la organización de la primera ofensiva rusa sobre Ucrania en 2022.
Quién es Vladímir Alexéyev
La figura de Alexéyev excede el episodio violento: su trayectoria lo sitúa entre los hombres relevantes en la estructura de seguridad y las operaciones militares rusas de las últimas décadas.
Nacido en 1961 en lo que hoy es Ucrania, se formó en la academia militar y desarrolló una carrera continuada dentro de las fuerzas armadas rusas.
Alcanzó el rango de teniente general y se convirtió en el número dos de la Dirección Principal del Estado Mayor (GRU), la agencia de inteligencia militar rusa con influencia nacional e internacional.
Su papel en la coordinación y supervisión de grupos paramilitares que operan fuera de Rusia ha sido destacado, especialmente en años recientes, cuando Moscú incrementó el uso de estos actores en zonas de conflicto.
Asimismo, ocupó una posición relevante dentro de la estructura de mando del GRU y mantuvo una relación directa con operaciones internacionales de alto perfil.
Su nombre ganó notoriedad internacional en 2018, cuando la Unión Europea y el Reino Unido le impusieron sanciones vinculadas a las investigaciones sobre el envenenamiento de Serguéi Skripal y su hija Yulia en Salisbury, Reino Unido.
El general también tuvo protagonismo durante la intervención militar rusa en Siria, donde su actuación le valió la condecoración de Héroe de Rusia.
En el conflicto con Ucrania, Alexéyev asumió responsabilidades en negociaciones en momentos decisivos. En mayo de 2022 encabezó el equipo ruso durante la rendición y salida del contingente ucraniano de Azovstal, en Mariúpol.
Según el comandante de la Brigada Azov, Denys Prokopenko, Alexéyev firmó un compromiso para garantizar el respeto a la Convención de Ginebra en el trato a los prisioneros de guerra.
Prokopenko posteriormente cuestionó el cumplimiento de ese acuerdo y acusó al general de traición, alegando que las condiciones prometidas no se respetaron en el trato a los cautivos ucranianos.

