El primer ministro británico Keir Starmer criticó con dureza el jueves a su exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson, y ofreció disculpas a las víctimas de Jeffrey Epstein por haberlo nombrado pese a sus lazos con el fallecido delincuente sexual.
“Me mintieron”, dijo Starmer en un discurso en el sur de Inglaterra, añadiendo que, aunque era sabido públicamente que Mandelson conocía a Epstein, nadie conocía “la profundidad y la oscuridad” de esa relación.
Starmer afronta una fuerte presión, incluso dentro de su propio Partido Laborista, por haber designado a Mandelson como enviado británico en Washington en diciembre de 2024 cuando ya existían indicios sobre sus vínculos con Epstein. El primer ministro lo destituyó en septiembre después de que salieran a la luz correos electrónicos que mostraban que la amistad entre Mandelson y Epstein continuó tras la condena de este último en 2008 por delitos sexuales contra una menor.
Documentos difundidos recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyen correos que evidencian la cercanía entre Mandelson y Epstein. También sugieren que Mandelson pudo haber filtrado documentos gubernamentales a Epstein y que Epstein registró pagos a Mandelson o a su entonces pareja, hoy su esposo, Reinaldo Avila da Silva.
Los archivos indican que entre 2003 y 2004 Epstein realizó tres pagos por un total de 75.000 dólares a cuentas vinculadas a Mandelson o a Avila da Silva. Además contienen numerosos mensajes de tono amistoso que apuntan a una relación más estrecha de lo que Mandelson había reconocido públicamente.
Starmer expresó su pesar por las víctimas: “Las víctimas de Epstein han vivido un trauma que la mayoría de nosotros apenas podemos comprender, y han tenido que revivirlo una y otra vez. A ellas quiero decirles esto: lo siento. Siento lo que les hicieron. Siento que tantas personas con poder les fallaran. Siento haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado”.
Según el primer ministro, antes de su nombramiento se interrogó a Mandelson sobre la naturaleza de su relación con Epstein, si se había alojado en su casa después de la condena y si había aceptado regalos o favores, y se le pidió que fuera totalmente transparente.
Starmer afirmó que la información disponible ahora demuestra que las respuestas de Mandelson fueron falsas. “Describió a Epstein como alguien a quien apenas conocía; cuando quedó claro que eso no era cierto, lo despedí. Tal engaño es incompatible con el servicio público”, señaló.
Mandelson, de 72 años, ha sido una figura destacada y controvertida en el Partido Laborista desde los años 90. En ocasiones anteriores dimitió de altos cargos por escándalos relacionados con dinero o ética. Fue elegido embajador por su experiencia empresarial, su red de contactos y su habilidad política, consideradas útiles para tratar con la administración del presidente Donald Trump.
El político renunció a su escaño en la Cámara de los Lores la semana pasada y está siendo investigado por presunta conducta indebida en el desempeño del cargo; no se le imputan delitos sexuales.
Starmer, quien dijo no haber conocido a Epstein y no estar implicado en irregularidades, afirmó que quería publicar los documentos vinculados al caso lo antes posible, pero que la policía le advirtió que hacerlo ahora podría perjudicar una investigación o proceso judicial futuros.
“Quiero dejar claro que nadie está por encima de la rendición de cuentas”, declaró el primer ministro, y sostuvo que ninguna persona, por muy bien conectada o alta que sea su posición, debe ocupar un cargo público si no supera la prueba básica de la honestidad.
Los críticos consideran que los vínculos de Mandelson con Epstein hacían su nombramiento excesivamente arriesgado y han acusado a Starmer de falta de juicio. La diputada laborista Paula Barker afirmó que el primer ministro “ha demostrado que su juicio es cuestionable” y que debe trabajar para recuperar la confianza pública.
Jeffrey Epstein murió por suicidio en una celda en 2019 mientras esperaba un juicio federal en Estados Unidos por cargos que lo acusaban de abusar sexualmente de decenas de niñas.

