El miércoles, alrededor de las 11:30, en la mesa de entradas del Juzgado de Garantías Número 5 de General San Martín, se produjo un hecho de violencia que alteró la rutina del tribunal.
Un grupo de aproximadamente 20 personas ingresó gritando al edificio ubicado en Pueyrredón y Cerrito y, según testimonios, estaba armado con cuchillos; su objetivo habría sido amenazar de muerte al juez Nicolás Schiavo.
Ante la situación, el personal judicial improvisó una barricada en la escalera para impedir el avance de los agresores. A pesar de ello, los atacantes rompieron una ventana y accedieron al primer piso, donde funcionan otros tres juzgados.
Las fuentes señalan que los responsables estarían vinculados a una organización narcocriminal que fue objeto de un allanamiento exitoso la semana anterior en Villa Maipú, en el que intervino el juez Schiavo; en esa intervención se secuestraron una escopeta, una pistola, cargadores, municiones y chalecos antibalas.
La situación motivó la atención de las autoridades judiciales y la apertura de una investigación sobre el episodio.
El Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires emitió un comunicado tras el incidente.
En el comunicado, el organismo afirmó que el hecho «expuso de manera grave la vulnerabilidad en la que desempeñan sus funciones las y los trabajadores judiciales y puso en riesgo la integridad de magistradas, magistrados, funcionarias, funcionarios, empleadas, empleados y ciudadanía que acude diariamente a los tribunales».
Asimismo, el Colegio subrayó que «es fundamental resguardar la independencia judicial y proteger a quienes integran el servicio de justicia».
Se destacó además que en el edificio atacado no hay instalado un sistema de cámaras de seguridad, por lo que la reconstrucción del episodio depende de los relatos de quienes estuvieron presentes.


