El Super Bowl LX presentó un espectáculo de alto nivel en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, durante el partido entre New England Patriots y Seattle Seahawks, con Bad Bunny como la figura central del mediotiempo y un hito para la música latina en la NFL.
“¡Qué rico es ser latino!”, fueron las primeras palabras del artista de 31 años al salir al escenario, lema que marcó el tono del show, que contó además con la participación de otras figuras como Lady Gaga y Ricky Martin.
Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido como Bad Bunny, regresó al escenario del Super Bowl tras su aparición en 2020 como invitado de Shakira y Jennifer Lopez. Fue confirmado como cabeza del espectáculo en septiembre de 2025, luego de consolidar su impacto internacional con el álbum Debí Tirar Más Fotos y recibir varios premios Grammy, entre ellos Álbum del Año, por un trabajo dedicado a Puerto Rico.
Además del desafío deportivo, la cita en Santa Clara implicó un gran despliegue logístico y cultural: ser sede del Super Bowl suele requerir inversiones en torno a los 100 millones de dólares en alojamiento, seguridad, producción y servicios, y la elección de este enclave en Silicon Valley busca aprovechar la visibilidad mediática y las sinergias tecnológicas del evento.
El espectáculo de medio tiempo se ha consolidado como una de las plataformas más codiciadas por artistas globales. Desde el recital conjunto de Coldplay, Beyoncé y Bruno Mars en 2016 en el mismo estadio, el show ha contado con intérpretes como Lady Gaga (2017), Justin Timberlake (2018), Maroon 5 (2019) y el montaje latino de Shakira, Jennifer Lopez y Bad Bunny en 2020.
En los últimos años también actuaron The Weeknd (2021), un tributo al hip hop con Dr. Dre, Snoop Dogg y Eminem (2022), Rihanna (2023), Usher (2024) y el espectáculo de Kendrick Lamar y SZA (2025). La presencia de Bad Bunny en 2026 refuerza la tendencia de mayor visibilidad de la música latina en el escenario televisivo más visto de Estados Unidos.
El mediotiempo convivió con la actividad comercial: las marcas aprovecharon los espacios publicitarios durante el encuentro. Mark Marshall, presidente de publicidad global de NBC Universal, informó —según Bloomberg y ESPN— que el precio mínimo de los anuncios durante el partido alcanzó los 10 millones de dólares, mientras que el promedio estimado para un espacio de 30 segundos se sitúa en torno a los 8 millones de dólares.
Noticia en desarrollo…

