Imágenes aéreas captadas este jueves por la Fuerza Aérea Portuguesa mostraron la magnitud de las inundaciones y los daños en el centro de Portugal, con el desbordamiento de los ríos Mondego y Vouga y la afectación a cientos de viviendas y a amplias hectáreas de cultivo.
La Fuerza Aérea informó en un comunicado que ha desplegado 560 militares para apoyar a las poblaciones afectadas en distintas zonas del país.
En la ciudad medieval de Coímbra, las autoridades repartieron folletos advirtiendo sobre una gran inundación y señalaron que hasta 9.000 personas podrían tener que ser evacuadas de las áreas bajas.
El nivel del embalse de Aguieira, en el río Mondego y cercano a la ciudad, descendió desde el 99% durante la noche, pero el ayuntamiento advirtió que las lluvias previstas para la tarde del viernes podrían provocar nuevos desbordamientos y causar inundaciones graves río abajo.
Las escuelas y la Universidad de Coímbra permanecieron cerradas y se pidió a las empresas que permitan el teletrabajo a su personal siempre que sea posible.
Fuertes lluvias acompañadas de truenos, nieve y rachas intensas de viento han afectado de forma reiterada a España y Portugal, dañando infraestructuras y cultivos y obligando a miles de personas a evacuar sus viviendas.
La Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) indicó este viernes que la situación en el Mondego es “más estable”, aunque mantienen la alerta por la posibilidad de tener que evacuar a 9.000 personas en la zona de Coímbra.
El comandante nacional de la ANEPC, Mário Silvestre, explicó en rueda de prensa que la alerta se mantendrá “hasta el final del día de hoy” y que, en caso de evacuación, los esfuerzos se centrarían en la zona de la Baixa de Coímbra.
Según el comandante, con base en lo ocurrido durante la noche la situación es algo más estable y menos grave, pero persiste el riesgo de tener que evacuar la Baixa de Coímbra, por lo que la población debe estar atenta a nuevos avisos.
Subrayó que el río Mondego, que el miércoles se desbordó por su margen derecha tras la rotura de un dique en la zona de Casais, cerca de Coímbra, mantiene “un riesgo significativo de inundación” durante la jornada.
Esos posibles 9.000 desalojados se sumarían a las casi 3.600 personas que ya fueron evacuadas el miércoles en las localidades de Coímbra, Montemor-o-Velho y Soure, antes del desbordamiento del río.
Por otro lado, Silvestre detalló que en el Tajo se registran “afluencias también muy significativas” y caudales elevados a pesar de la reducción de las descargas desde embalses españoles, por lo que la situación seguirá siendo monitorizada en las próximas horas.
Los ríos Sado (distrito de Setúbal) y Sorraia (distrito de Santarém) también presentan un “riesgo significativo de inundaciones”.
Silvestre aclaró que, en situación de “riesgo pero no significativo” de inundación, se encuentran los ríos Miño, Coura, Lima, Cávado, Ave, Duero, Tâmega, Sousa, Vouga, Águeda, Lis, Nabão y Guadiana.
“Desde el punto de vista hidrológico, la situación no cambió significativamente. Una menor precipitación nos permite gestionar mejor el fenómeno y reducir en parte los impactos inmediatos en la vida de las personas”, dijo el portavoz, advirtiendo que el riesgo aún no ha desaparecido.
Aun así, consideró que el escenario es “bastante más positivo”, aunque advirtió que entre hoy y mañana podrían producirse nuevas inundaciones, no solo por las lluvias sino por el agua acumulada en los caudales y por posibles roturas de infraestructuras.
En cuanto al suministro eléctrico, Silvestre precisó que hay alrededor de 45.000 viviendas sin energía en Portugal.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) emitió un aviso naranja (segundo nivel más grave de cuatro) para todo el litoral por fuerte oleaje, y avisos amarillos en el resto del territorio por viento o lluvias; se espera una mejora de las condiciones meteorológicas a partir del sábado.
(Con información de Reuters y EFE)

